Consideraciones sobre la formalización protogótica

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Datos principales

Inicio 
1200DC
Fin 
1250DC
Rango 
1200DC to 1250DC
Periodo 
Arte Español Medieval
Lugar 
Derechos 

Desarrollo

La pintura protogótica, en algunas ocasiones, se ha entendido como una pintura de transición sin apenas interés plástico y muy alejada por supuesto de las exquisiteces que supondrá la secuencia italianizante. Evidentemente no es así. La belleza protogótica es muy otra que la románica y también distinta a la italogótica, tiene sus rasgos característicos que no sólo los encontramos en las obras, sino que también están apuntados por los grandes pensadores de la época, o un poco anteriores, como son Gilbert Foliot, Witelo, Santo Tomás, Ramón Llull y tantos otros. La protogótica es una pintura lineal, pero también sabe tratar la superficie y aun la corporeidad de las figuras. Así por ejemplo, a pesar de que el carácter estructural de la línea está muy presente en murales y tablas, es común que las vestimentas empiecen a ser tratadas no como una cosa pensada, exenta de cualquier relación con la realidad, sino como transcripción de una materia sujeta a una parte determinada y a unas condiciones de luz que influyen en su cromatismo delimitado zonas claras y oscuras. También el concepto de espacio sufre un importante cambio; la consideración, propia del románico, de la superficie de la pintura como una alegoría plástica de un espacio metafísico, sin coordenadas ni de tiempo ni de espacio, ajeno por completo a la dimensión humana, desaparece. El espacio, y también el tiempo, empiezan a existir; la pintura ya no sólo presenta seres que son, sino representa seres que están, y ese representar el estar y no presentar el ser de por sí ya sería suficiente para definir toda una secuencia estilística como es la protogótica.


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