Batalla de la Drang

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Datos principales

Inicio 
1965DC
Fin 
1965DC
Rango 
1965DC to 1965DC
Periodo 
Guerra de Vietnam
Derechos 

Desarrollo

La implicación de las topas americanas en Vietnam hasta el otoño de 1965 consistió principalmente en misiones de entrenamiento y en rápidas operaciones contra unidades irregulares de guerrilleros nordvietnamitas. Sin embargo, aquel año, la guerra estaba destinada a cambiar radicalmente: los regimientos regulares del ejército nordvietnamita, provenientes del sur se unieron a los guerrilleros y comenzaron a atacar a las tropas americanas en violentos encuentros. El jefe del Estado Mayor nordvietnamita, el general Chu Huy Man, encargado de las operaciones, decidió desencadenar una ofensiva en los altiplanos occidentales, principalmente en la provincia de Pleiku, dirigida a destruir los campos de las fuerzas especiales de Piel Me, Dak Sut y Duc Co y a la captura del jefe provincial. Este plan, incluido en la ofensiva "Dong Xuan" (invierno-primavera), tenía que ser llevado a cabo por el 32°, 33° y 66° Regimiento del ejército nordvietnamita, formado por veteranos de la batalla de Dien Bien Phu. El general William Westmoreland, comandante de las fuerzas americanas en el Sur de Vietnam, conocía por informaciones reservadas que la ofensiva enemiga en los altiplanos centrales se desencadenaría a comienzos de octubre de 1965. Por aquellas fechas debería tener a disposición para combatir a los comunistas una unidad verdaderamente especial: la 1Ğ Cavalry Division (Airmobile). La famosa 1Ğ División de caballería aérea disponía de 428 helicópteros y estaba organizada como una división normal, aunque al contrario que las otras que iban a la batalla a pie o sobre ruedas, ésta operaba siempre en vehículos aéreos de hélice giratoria. El comandante de la caballería aérea era el mayor general Harry W.O. Kinnard, uno de los principales teóricos del concepto de aeromovilidad. La división llegó a Vietnam del Sur en septiembre de 1965, formando su acuartelamiento en An Khe, una zona ideal tanto para el abastecimiento por mar (a través de Qui Nhon) como para realizar cualquier operación aérea en los altiplanos centrales. La movilidad aérea de los helicópteros fue un elemento sin duda clave durante las batallas en los altiplanos. El primer paso de la ofensiva nordvietnamita, el 19 de octubre, consistió en un ataque por parte del 33ğ regimiento el campo de Plei Me, 25 millas al suroeste de Pleiku, mientras que el 32ğ regimiento se preparaba para tender una emboscada a las fuerzas de apoyo. El hecho de que las fuerzas comunistas preponderantes no desencadenaran el ataque final en el campo hizo sospechoso al comando provincial survietnamita de Pleiku, que retrasó cuatro días el envío de ayuda para poder preparar una fuerte columna acorazada. El 23 de octubre, la columna se desplazó en dirección de Plei Me y, tal y como estaba previsto, fue atacada por el 32° regimiento, el cual sufrió graves pérdidas durante los violentos combates que duraron todo el día; al llegar la noche tuvo que abandonar y regresa a Camboya. El 26 de octubre fue liberado el campo por las fuerzas especiales y al mismo tiempo todos los regimientos norvietnamitas se dispersaron hacia el oeste. Westmoreland decidió que había llegado el momento de encontrarse con el enemigo, por primera vez en campo abierto, sobre bases más o menos igualitarias, por lo que ordenó a algunos hombres de la caballería aérea que localizaran la posición del enemigo. Después de cuatro días de búsqueda, al terminar un breve encuentro entre patrullas, se encontró en el cadáver de un oficial norvietnamita un mapa que indicaba la dirección y las vías de movimiento de los regimientos comunistas. La búsqueda se dirigió hacia una zona de bosque muy espesa en los alrededores de la frontera occidental con Camboya comprendida entre el río la Drang y la cadena montañosa del Chu Pong. Mientras tanto, el general Man había decidido intentar nuevamente el ataque, para lo que eligió como área de concentración y reorganización para sus propias fuerzas la misma área elegida por los exploradores del comando americano. El 33° regimiento, compuesto originalmente por 2.200 hombres, había sufrido 890 bajas y 500 heridos durante los encuentros en Plei Me, situándose ahora entre el valle del río la Drang y la cota 542, la más alta de todo el complejo montañoso. A 13 kilómetros se colocó el 32° regimiento y un poco más hacia el oeste, el 66°. El comando norvietnamita intentaba reforzar las propias fuerzas de ataque con morteros de 120 mm y ametralladoras combinadas de 14,5 mm, que todavía se encontraban de camino a través de Camboya en dirección del área de concentración. El 13 de noviembre se ordenó al teniente coronel Harold G. Moore, comandante del primer batallón del 7° de Caballería que realizara una misión explorativa en la zona. Una vez localizada la zona ideal para el aterrizaje de los helicópteros (LZ X-Ray) y una zona alejada para el apoyo de artillería, el batallón fue helitransportado al lugar. La fuerza disponible consistía en 20 oficiales y 411 militares. Cada soldado de caballería transportaba 300 cartuchos para el propio fusil M 16, además de dos bombas de mano M 26; los granaderos tenía 36 granadas para el lanzabombas M 79 de 40 mm, mientras que los hombres apostados en las ametralladoras ligeras M 60 de calibre 7,62 disponían de 800 cartuchos; además de esto, tenían lanzamisiles M 72 de 66 mm y algunos morteros de 81 mm. El 14 de noviembre, a las 10:30 horas, después de un fuego de preparación de artillería, los hombres de cabeza del 7° de caballería comenzaron a aterrizar, mientras que el batallón llegó en su totalidad hacia el medio día. Después de tomar la zona de aterrizaje y excavar las trincheras, algunas patrullas comenzaron a explorar la zona hacia las pendientes del complejo montañoso. A las 12,45, el primer y segundo pelotón, se convirtieron en blanco de un violento fuego de armas automáticas, comenzando a sufrir algunas pérdidas. Al cabo de un rato, incluso el tercer pelotón fue sometido a un elevado fuego enemigo por todas partes, mientras que los proyectiles de los morteros y de los lanzamisiles pesados B 40 comenzaban a ametrallar la zona de aterrizaje. Desde el propio lugar de mando situado casi en el centro de la zona X-Ray, el coronel Moore solicitó por radio una misión aérea de bombardeo y fuego de artillería contra las unidades enemigas que atacaban por el oeste y por el sur. El fuego de soporte se hizo casi totalmente ineficaz, mientras que la presión enemiga seguía aumentando. Los combates crecían de nivel mientras el rumor, el humo y la confusión envolvían totalmente el campo de batalla. La compañía C solicitó un nuevo "air strike", el cual esta vez sí que fue eficaz, inflingiendo duras pérdidas en las filas nordvietnamitas. La posibilidad de poder disponer de fuego pesado de soporte mediante la aviación y la artillería marcó la diferencia fundamental entre los americanos y los vietnamitas. Hay que hacer observar que aunque el 7° de caballería estuviera rodeado por fuerzas enemigas superiores, los pilotos de los helicópteros siempre trataron de aterrizar ignorando el violento fuego y llevando abastecimientos y medicinas. Éste es uno de los muchos ejemplos en los que los helicópteros, durante la guerra de Vietnam, demostraron su valor. Las pérdidas americanas continuaron aumentando, sobre todo entre los oficiales, los suboficiales y los operadores de radio. Se vio con claridad que los soldados de los tres regimientos nordvietnamitas estaban perfectamente entrenados, que sabían aprovechar al máximo sus AK 47, así como el armamento en general, y que tenían como primer objetivo eliminar a todos los "leader" enemigos. Entre las armas ligeras de que disponían podemos recordar la ametralladora PPS, un arma más bien rústica fabricada con láminas impresas, y dotada de culata plegable que encontró una discreta utilización en los encuentros a corta distancia. Entre las armas de soporte se puede citar la ametralladora ligera DP 28, claramente identificable por el cargador circular colocado en la parte superior y por el apagallamas anterior. El arma dispone de una empuñadura de pistola que hace más fácil su utilización y control durante la fase de disparo. El batallón consolidó la propia área de seguridad en la zona X-Ray; de todas formas, también ésta estaba sometida a un violentísimo fuego que provocaba cada vez más pérdidas. El enemigo, por su parte, parecía que no se daba cuenta de la mala situación en la que se encontraban los soldados de caballería. Después de un enésimo fuego de largo alcance de la artillería con proyectiles de fósforo y humeantes, a las 17:50 horas, la compañía B del 2° batallón consiguió aterrizar y llevar refuerzos a los asediados. A las 19:00 horas, cuando la zona comenzaba a estar envuelta por la oscuridad, los combates disminuyeron en intensidad: sólo se oía algún que otro tiro esporádico de "ciego". Cuatro mil disparos de artillería americana ametrallaron las líneas comunistas durante toda la noche. Aprovechando la oscuridad, los nordvietnamitas se acercaron al perímetro defensivo del batallón y allí, pacientemente camuflados, esperaron las luces del día para atacar las líneas enemigas con un preciso fuego a corta distancia. Al amanecer, los combates se reanudaron nuevamente con violencia y la situación para los soldados de caballería, atacados por todas partes, empeoró otra vez. Los soldados lanzaron bombas de humo para delimitar su perímetro y solicitaron nuevamente fuego de soporte artillero a corta distancia, lo que, unido al tiro combinado del armamento en dotación, tuvo efectos devastadores. Con elevadísimas pérdidas, a las 9:00 horas, la presión vietnamita disminuyó y, después de un último ataque, desesperado e inútil, cesó casi totalmente. A mediodía, el 2° batallón del 5° de caballería, helitransportado, desembarcó a tres kilómetros al sureste de X-Ray; después de una marcha forzada y un pequeño encuentro de fuego con algunos efectivos nordvietnamitas, llegó para reforzar a las tropas asediadas. A las 13:30 horas, la compañía B del primer batallón y la compañía A del 2° batallón avanzaron hacia el interior unos 300 metros: el área estaba completamente cubierta de cadáveres del enemigo, armas y piezas sueltas de los equipos. La jornada continuó sin otros acontecimientos de especial relieve, excepto un intermitente tiro de ciego que golpeaba las líneas americanas; durante las primeras horas del día siguiente se produjo un último ataque vietnamita que fue contestado con decisión mientras pilas de cadáveres postrados por tierra yacían frente a las trincheras como único resultado de los asaltos. Después de un masivo y concluyente bombardeo por parte de la US Air Force, la derrota de los nordvietnamitas fue completa; al general Man no le quedó más que ordenar a los supervivientes de los tres regimientos la retirada hacia Camboya. Las pérdidas de los nordvietnamitas superaron los dos mil muertos, además de un enorme número de armas y equipos abandonados en los alrededores del campo de batalla, mientras que el 7° de caballería contabilizó sólo 79 muertos, 121 heridos y nueve desaparecidos. La 1Ğ Cavalry Division demostró en el campo el propio valor; el concepto de aeromovilidad apareció como un arma fundamental para las futuras batallas.


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