Este obelisco de 29 metros de altura conmemora a las víctimas del alzamiento español contra la invasión francesa, producido el 2 de mayo de 1808. La idea del monumento partió de las Cortes liberales de 1822, aunque se demoró su ejecución hasta que fue inaugurado en 1840, siguiendo un proyecto de Isidro González Velázquez. Una gran urna de piedra alberga las cenizas de los españoles muertos en la sublevación. Cuatro figuras en la base del obelisco representan al Valor, la Constancia, la Virtud y el Patriotismo. Estas estatuas fueron modeladas por Esteban de Agreda en 1823 pero de su ejecución se encargaron José Tomás (El Valor), Francisco Elías Vallejo (La Constancia), Francisco Pérez del Valle (El Patriotismo) y Sabino Medina (La Virtud). Fue restaurado y reformado en 1985 por Joaquín Roldán, siéndole dado una forma de altar e instalándose una llama votiva.
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Monumento en Vigan, Filipinas, dedicado a la poetisa filipina Leona Florentino.
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En los la década de 1940 el general Franco hace levantar en la sierra madrileña un gigantesco Monumento a los Caídos en la reciente Guerra Civil. Los trabajos se empezaron en 1940, encargándose Pedro Muguruza de la dirección de los mismos.
monumento
En los la década de 1940 el general Franco hace levantar en la sierra madrileña un gigantesco Monumento a los Caídos en la reciente Guerra Civil. Los trabajos se empezaron en 1940, encargándose Pedro Muguruza de la dirección de los mismos, siendo sustituido diez años después por Diego Méndez. Una inmensa cruz de 150 metros de altura -con esculturas de los cuatro evangelistas y de las cuatro virtudes cardinales, obra de Juan de Avalos- preside el conjunto, inaugurado el 1 de abril de 1959. En la misma roca se excavó una basílica de 88 metros de longitud -dividida en cuatro tramos- a la que se abren seis capillas, con un crucero de 75 metros. El altar mayor es de una pieza, de granito pulimentado y frente a él se sitúan las tumbas de José Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco. Corona el Altar Mayor la cúpula de 42 m de altura y 40,75 m de diámetro, decorada con un mosaico policromado constituido por seis millones de piezas, obra de Santiago Padrós. En los laterales hay dos capillas con los restos de 40.000 víctimas de la guerra civil. En la parte exterior de la basílica se encuentra el monasterio de los Padres Benedictinos, a los que fue encomendado el cuidado de la basílica, y la hospedería, ambos edificios unidos por una amplia lonja.
monumento
En el año 2003 se cumplieron cien años desde que se levantó el monumento a los Fueros de Navarra. Realizado en mármol y bronce, esta figura celebra el firme posicionamiento en la defensa del autogobierno de Navarra, que mostraron sus habitantes en 1903. De este modo, fue erigido por suscripción popular en representación de la justicia, la historia, la autonomía, la paz y el trabajo.