Las siete obras de misericordia de Caravaggio

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Comentario

Para una de las principales iglesias napolitanas, la del Monte Pío de la Misericordia, Caravaggio realizó en 1606 el gran lienzo de las Siete Obras de la Misericordia.
Caravaggio recurre a una escena callejera, con abundantes personajes, para resumir las obras misericordiosas. La llamativa joven amamantando a un anciano es la alegoría de la Caridad Romana, simbolizando al mismo tiempo las dos primeras obras misericordiosas: ir a visitar a los presos y dar de comer a los hambrientos.
Tras ellos se ve un diácono y unos enterradores con el extremo de un cadáver en un sudario; aquí se encuentra la tercera obra de caridad, enterrar a los muertos. El joven caído de espaldas y medio desnudo representa la curación de los enfermos. El grupo que está en pie frente a él reúne otras obras: San Martín da su capa a los pobres, simbolizando la quinta obra: vestir a los desnudos. La sexta, alojar a los peregrinos, está implícita en las figuras del grueso tabernero y Santiago como un joven y apuesto caballero con el sombrero ornado por la concha de peregrino. El musculoso personaje vestido con túnica romana del fondo es Sansón, que bebe agua de una quijada de asno, representando así la séptima obra: dar de beber al sediento.
En la parte superior de la composición, encontramos un rompimiento de Gloria: dos ángeles entrelazados y con las alas desplegadas anuncian a la Virgen y el Niño que contemplan las Obras de Misericordia.
El tono de la luz y los contrastes con la sombra se han vuelto en esta composición más naturales, sin los dramatismos artificiales de sus primeras obras. Los personajes continúan con el rostro y el aspecto de los desfavorecidos, con sus pies sucios en primer plano como muestra de la humildad de su condición