Iglesias medievales

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Comentario

La expansión del Cristianismo traerá consigo la edificación de numerosas iglesias donde realizar el culto. En un primer momento se seguirá el esquema basilical romano, para después adoptar otro tipo de plantas. Entre las primeras construcciones cristianas destaca la espectacular basílica de Santa Sofía de Constantinopla, levantada en el siglo VI por orden del emperador Justiniano, paradigma de las construcciones bizantinas, entre las que también destacan la iglesia de Hosios Lukas o el monasterio de Laura en el monte Athos. Otras magníficas muestras del primer arte cristiano las encontramos en el baptisterio de san Juan de Letrán en Roma o el Mausoleo de Teodorico en Rávena, sin olvidar las excelentes iglesias de San Vital o de San Apolinar en esta ciudad italiana.
En España, el arte prerrománico tendrá un importante desarrollo, encontrando algunos de los mejores ejemplos del arte europeo. Las iglesias visigodas de Quintanilla de las Viñas y San Juan de Baños; los templos asturianos de San Julián de los Prados, Santa Cristina de Lena o San Miguel de Lillo; o las construcciones mozárabes de San Miguel de la Escalada, San Baudelio de Berlanga o Santiago de Peñalba sobresalen entre los templos de su época.
En Alemania nos encontramos con la capilla Palatina de Aquisgrán, uno de los monumentos más importantes de su tiempo. La iglesia de San Miguel de Hildesheim o la abadía de Corvey son algunos de los mejores ejemplos del arte carolingio y otoniano.
En el año mil Europa empieza a vivir importantes transformaciones que tendrán su repercusión en el arte, desarrollándose el románico, cuyo edificio paradigmático es el monasterio de Cluny. En un momento en el que alcanzan gran auge las peregrinaciones, la iglesia de peregrinación será el paradigma de este periodo. La catedral de Santiago de Compostela es la más importante de este tipo, esquema que se repite en otros templos como Santa Fe de Conques o San Front de Perigueux, dentro de la ruta del camino de Santiago. En España también encontramos la catedral de Jaca, san Martín de Frómista o la catedral de Zamora.
En Italia el románico es más decorativo, como observamos en el conjunto monumental de Pisa, San Miniato al Monte o San Ambrosio de Milán.
El renacer de las ciudades a partir del siglo XII traerá consigo un nuevo tipo de arte: el gótico, vinculado a la construcción de las catedrales. Los arcos apuntados, los arbotantes, los pináculos y los contrafuertes van a permitir elevar las catedrales hasta alturas insospechadas en ese momento. La ligereza de las edificaciones permitirá introducir la luz en el espacio interior, luz tamizada gracias a las espectaculares vidrieras de colores. El gótico se expande por toda Europa. En Francia destacan las catedrales de Chartres, Reims y Amiens. En Inglaterra las de Salisbury, Lincoln y Wells. En Alemania, sobresalen las catedrales de Ulm y Colonia. En Italia destaca la de Milán. Será de nuevo España el lugar donde este estilo alcance un espectacular desarrollo, perdurando en el tiempo. Las catedrales de Toledo, León y Burgos se construyen en la época clásica del gótico, pero las de Sevilla y Salamanca serán más tardías.

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