Monumentos del Camino de Santiago

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Catedral de León

Junto con la catedral de Burgos, la de León es la otra gran joya del gótico en el Camino de Santiago a su paso por Castilla y León. Los promotores de su construcción fueron el rey Alfonso X el Sabio y el obispo Martín. La fachada principal está flanqueada por dos altas torres y presidida por un gran rosetón.

La característica principal de este templo es la sustitución de la piedra por el cristal en gran parte de sus muros. Sus cerca de 200 ventanales y rosetones están cubiertos por más de 1.700 m2 de vidrieras. Al interior, el resultado es un maravilloso juego de luces y contrastes, que traslada al espectador hasta un mundo cargado de espiritualidad.

Catedral de Burgos

Dedicada a Santa María, patrona de la ciudad, la catedral de Burgos sorprende al visitante por sus espectaculares agujas. Su construcción se comenzó en 1221, por iniciativa del rey Fernando III y el obispo Mauricio. Consagrada en 1260, sus obras no finalizaron hasta el siglo XVI.

La catedral burgalense es una de las construcciones más importantes de la arquitectura gótica en España. Su grandiosa apariencia externa está en justa correspondencia con la espectacularidad de su interior, con numerosas capillas y elementos ornamentales. Son muchos los personajes enterrados bajo estas piedras, pero, sin duda, el más conocido de todos es el Cid.

San Martín de Frómista

En el siglo XI, la reina doña Mayor fundó en Frómista el monasterio de San Martín de Tours. De esta institución, hoy sólo podemos contemplar la iglesia, una de las mejores muestras del arte románico en el Camino de Santiago.

La iglesia destaca por su pureza de formas y sencillez. Dos torres cilíndricas enmarcan la portada principal. Tres ábsides semicirculares rematan la planta del templo.

El interior resulta impactante, destacando por su sereno equilibrio. Tres naves cubiertas con bóveda de cañón dirigen la mirada del espectador hacia el altar. El crucero está coronado por un espectacular cimborrio octogonal.

San Lorenzo de Sahagún

La iglesia de San Lorenzo, en Sahagún, es una de las joyas del mudéjar, el arte elaborado por los artesanos musulmanes que vivían en tierras cristianas. La principal característica de este estilo es el uso del ladrillo, que sustituye a la piedra como material constructivo.

San Lorenzo destaca por su elevada torre, decorada con galerías de arquillos. En el ábside, los artesanos mudéjares emplearon el arco de herradura, recordando su origen musulmán. La iglesia de San Lorenzo, con su airosa torre, es una de las estampas más identificativas de la villa.

Iglesia de Santa María La Blanca (Villalcázar de Sirga)

Villalcázar de Sirga guarda uno de los tesoros más impresionantes del Camino, la iglesia de Santa María la Blanca. El templo es un edificio románico de transición al gótico. Su aspecto se debe al hecho de haber sido casa-fortaleza de los Templarios, orden muy presente en la zona y encargada de la protección de los peregrinos.

La iglesia fue famosa ya en su tiempo, acudiendo a ella numerosos peregrinos y devotos. Las gentes buscaban la protección de Santa María, más aún después de que el rey Alfonso X el Sabio describiera en sus Cantigas cómo la Virgen había curado milagrosamente a varios romeros. Desde entonces, este impresionante templo, repleto de tesoros, es uno de los más conocidos de la Ruta Jacobea.

Arco de Santa María (Burgos)

El Arco de Santa María, cuyo aspecto actual es del siglo XVI, es una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad de Burgos y, sin duda, la más señorial. Por su lado exterior, la puerta de Santa María simula un castillo, con torres, almenas y dos robustos cubos que encuadran el arco.

El interior del arco es más austero, decorado con algunas pinturas. Por su lado interior, el arco resulta ser de una enorme sencillez. El Arco de Santa María pudo servir como lugar de reunión del concejo de la ciudad desde el final de la Edad Media.

Monasterio de San Pedro de Cardeña

Situado muy cerca de Burgos, el Monasterio de San Pedro de Cardeña está muy vinculado a la vida del Cid. En este recinto fue acogida la familia de Rodrigo Díaz durante sus destierros. Además, se encuentran aquí las tumbas sin cuerpos del Cid y Dª Jimena, su esposa.

Poco queda del templo románico primitivo. Aparte de la torre, lo más interesante es el claustro del siglo XII, denominado "Claustro de los Mártires". Las arquerías alternan los colores rojo y blanco, colores que sin duda recuerdan los arcos de la Mezquita de Córdoba. El resto de las dependencias del Monasterio de Cardeña son, en su mayoría, obra del siglo XV.

Real Monasterio de San Zoilo (Carrión de los Condes)

En las afueras de Carrión de los Condes se alza el majestuoso monasterio benedictino dedicado a San Zoilo. Su etapa de mayor prosperidad corresponde a los siglos XI y XII, si bien tendrá un importante renacer durante el siglo XVI. Será en esta centuria cuando se construya el actual edificio.

El claustro es la pieza principal del monasterio. Juan de Badajoz el Mozo será el encargado de la obra. Arcos ojivales, bóvedas de crucería y una abundante decoración caracterizan este espacio monástico, una de las mejores piezas del gótico florido castellano.

Entre los numerosos privilegios que obtuvo el monasterio destaca el concedido por el rey Fernando IV, quien dispuso que los monjes recibieran una quinta parte del beneficio obtenido con todo el pan que se vendiera en la villa de Carrión.

Castillo de Grajal de Campos

En la pequeña localidad leonesa de Grajal de Campos el viajero se deja seducir por un coqueto castillo, construido en el siglo XVI, por orden de Hernando de Vega, y finalizado por su hijo, Juan de Vega.

La fortaleza tiene planta cuadrada, con cubos en los ángulos y numerosas troneras en los muros, construidos con un pronunciado talud. Amplias almenas coronan la edificación, preparada para protegerse de la artillería y defenderse con las piezas artilleras de su interior.

Puente de Paso Honroso

Uno de los puentes más largos del Camino de Santiago es el de Orbigo, en León, sobre el río del mismo nombre. Se trata de un puente de planta irregular, formado por 20 arcos de diferentes tipos y tamaños.

El puente comunica los pueblos de Hospital y Puente de Orbigo. La tradición dice que, en este lugar, don Suero de Quiñones, un caballero leonés, se comprometió en 1434 a romper 300 lanzas en honor de su dama. Fueron 68 los caballeros andantes que acudieron a las justas, unos combates que siguen siendo recordados en la actualidad.

Palacio Episcopal de Astorga

Antoni Gaudí recibió el encargo de construir el Palacio Episcopal de Astorga, puesto que el anterior edificio había sido destruido a causa de un incendio en 1886. En 1889 se coloca la primera piedra y dan comienzo oficialmente a las obras.

El conjunto tiene planta de cruz griega, rematada en los brazos con torres cubiertas por conos de pizarra negra. El aspecto exterior es espectacular, mostrando un castillo con aire de encantamiento. En la actualidad, el Palacio, uno de los monumentos más importantes de la Ruta Jacobea, es la sede del Museo de los Caminos.


Colegiata de San Isidoro

Para albergar los restos de San Isidoro, procedentes de Sevilla, el rey Fernando I y su esposa, Doña Sancha, emprenden la construcción de esta joya del románico castellano. El conjunto comprende una iglesia, los restos del antiguo palacio de los reyes leoneses y el panteón real, donde los monarcas están enterrados.

Pero la auténtica joya se encuentra en el interior. Las bóvedas del panteón real fueron decoradas con espectaculares pinturas al fresco. Éstas representan pasajes del Apocalipsis y del Nuevo Testamento, plasmadas con un vivo colorido. La belleza de las pinturas es tal que ha hecho a muchos afirmar que nos encontramos ante la "Capilla Sixtina" del Románico.

Monasterio de San Juan de Ortega

San Juan de Ortega construyó este monasterio para acoger y dar cobijo a los cansados peregrinos de la Ruta Jacobea. El conjunto, del siglo XII, está formado por una iglesia, una capilla y una hospedería. Una sencilla cripta en el interior de la iglesia guarda los restos del santo, que descansan en un humilde sarcófago. Al santo se le atribuían poderes de curación contra la esterilidad, lo que motivó la visita de la reina Isabel la Católica, en 1477.

Pero lo más espectacular de este lugar está en uno de sus capiteles. Dos veces al año, durante los equinoccios, la iglesia queda a oscuras al atardecer, dejando que un rayo de luz penetre por la ventana e ilumine el capitel con la escena de la Anunciación.

Catedral de Santiago de Compostela

En el siglo IX se descubre la tumba del Apóstol Santiago en un paraje conocido como Campus Stellae, la actual Compostela. Aquí se construirá la primitiva iglesia que, con el tiempo, se convertirá en uno de los principales centros de peregrinación de la Cristiandad.

El obispo Gelmírez será el principal promotor de la construcción de la catedral románica. En el siglo XVIII se realizaron importantes obras de reforma, espacialmente en esta fachada principal, conocida como del Obradoiro. Fernando Casas Novoa es el autor del proyecto, creando una equilibrada fachada barroca. De esta manera, los estilos románico y barroco se dan la mano parea crear uno de los templos más impresionantes del mundo cristiano.

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