Ciudades y casas de Egipto

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Comentario

Las ciudades egipcias se construían en las cercanías del Nilo y se levantaban en alto para evitar las crecidas del río.

Las casas estaban construidas en adobe, blanqueadas y dispuestas de manera irregular, sin orden aparente. Su tamaño variaba en función de la clase social del propietario, pudiendo tener hasta dos pisos. No en vano, las casas de los ricos se construían de una manera especial para diferenciarlas de las de los pobres.
Las calles eran estrechas para proporcionar la mayor cantidad de sombra a los viandantes. Tenían el piso de arena y en ellas se podían encontrar animales sueltos y diferentes puestos ambulantes, creando un bullicioso ambiente.

Entramos en la casa de un escriba, miembro de la elite administrativa. Está formada por varias estancias dispuestas de forma longitudinal y decoradas por muebles pequeños.
La primera habitación es el vestíbulo de entrada; a continuación pasamos a la sala de estar, cuya cubierta está sustentada por una columna policromada con forma papiriforme. Desde aquí podemos acceder al dormitorio donde hay una confortable cama y muebles accesorios.
A continuación pasamos al almacén que comunica la sala de estar con la cocina, verdadero corazón de la casa egipcia. En la cocina encontramos el horno y los utensilios propios de esta estancia. Por una escalera se sube a la azotea que se empleaba para trabajar, jugar, almacenar grano en silos e incluso dormir en las noches calurosas.

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