El arte rupestre en la Península Ibérica

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Comentario

El primer arte de la Humanidad aparece en la etapa de la historia llamada Paleolítico Superior, que comprende entre los 30.000 y los 8.000 años a.C., en números redondos. En esos tiempos existía en Europa un clima rudo, con alternancia de largos milenios de frío húmedo y frío seco, siempre dentro de lo que comúnmente se denomina un período glaciar, y con otras etapas, llamadas interglaciares, de clima menos riguroso y algo más cortas.
Los hombres que habitaron en este periodo vivían de la caza y la recolección y habitaban en cuevas o abrigos rocosos, de forma estacional. En estos lugares desarrollaron un arte, el primero de la Humanidad. Las paredes de las cavernas fueron decoradas con pinturas, al tiempo que realizaron pequeñas esculturas y objetos de arte mueble.
Con un foco principal en la cornisa cantábrica, el arte paleolítico tiene numerosos puntos dispersos en la geografía de la Península Ibérica. En la España cantábrica son más de 60 las cuevas con arte.
El arte rupestre o parietal paleolítico en España fue descubierto por el santanderino Marcelino Sanz de Sautuola que, desde 1875, excavaba en la cueva de Altamira. Otras dos piezas clave en estos descubrimientos fueron el abate Henri Breuil, toda una vida dedicada al arte prehistórico, y Herminio Alcalde del Río.
En el arte parietal hay que distinguir el que se encuentra en el interior de las cavidades del realizado en sus bocas o en abrigos abiertos. La naturaleza de los soportes disponibles condiciona, como es lógico, la realización de las obras. Grabado y pintura, o la combinación de ambos, dominan en el interior de las cuevas.
El repertorio de temas del arte paleolítico se concreta en figuras de animales, figuras humanas -incluidas manos aisladas- y signos de difícil interpretación. Predominan las representaciones de animales, hasta el punto que se ha podido escribir que el arte del Paleolítico es un arte esencialmente animalista. El caballo es el animal más representado; le siguen bisontes, uros, cabras y renos.
A lo largo del último siglo han existido diversas interpretaciones sobre el significado del arte paleolítico, como la de la magia propiciatoria, la de la reproducción animal y humana, la del arte por el arte, la del totemismo, etc. Para los investigadores actuales, quien sostenga solamente una de estas hipótesis se equivoca. Sobre el terreno, en la profundidad de las galerías humanas, ante las figuras milenarias, cada uno se interroga y no sabe por qué teoría inclinarse.
Altamira es el máximo exponente del arte paleolítico español. La llamada Sala de Polícromos alberga una de las mejores colecciones de pintura rupestre del mundo. Esta sala fue considerada por Breuil "la Capilla Sixtina del Arte Paleolítico", pues las figuras se caracterizan por su gran realismo y expresividad.
Aparte del Cantábrico, el otro gran foco de arte rupestre prehistórico en España lo encontramos en la zona levantina. Tanto por su estilo como por su temática, el denominado arte rupestre levantino es una de las manifestaciones plásticas más personales de la Prehistoria hispana, ya que no existen paralelos próximos en otros círculos culturales peninsulares, europeos o incluso de otros continentes. Esta originalidad le ha valido la catalogación como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.
El marco en el que se realizaron los frisos pictóricos de este arte levantino son las paredes y, más raramente, las cornisas de abrigos o covachos rocosos, abiertos por la naturaleza en diversos puntos de las serranías del tercio oriental peninsular, desde los Pirineos hasta la Penibética. Cronológicamente, estas pinturas fueron realizadas entre el V y el III milenio a.C.
El empleo casi exclusivo de la pintura; el uso de pinceles de pelo o plumas finas; la utilización de rojo, negro y blanco; figuras siempre monocromas; y su tamaño reducido son las características principales del Arte levantino. Desde el punto de vista estilístico, el Arte levantino muestra todo tipo de concepciones, desde el naturalismo hasta el esquematismo, pasando por diversas fases de estilización y llegando al geometrismo.
Los aspectos que se reproducen en el Arte levantino pueden quedar englobados en tres grandes apartados: actividades económicas, actividades bélicas y manifestaciones de carácter lúdico o religioso, si bien existen algunas escenas difíciles de clasificar.
Como bien hemos podido comprobar, el arte rupestre prehistórico en España presenta una amplia variedad de yacimientos, estilos y temática. Este arte rupestre, patrimonio de todos, debe contar con la máxima protección de todas las instituciones, para que el arte de nuestros antepasados pueda ser admirado también por nuestros herederos.

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