Medina az-Zahra

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Comentario

La esplendorosa ciudad de Medina Azahara fue mandada edificar por el fundador de califato de Córdoba, Abd al-Rahman III. Deseoso de contar con una ciudad y edificios que reflejaran la magnificencia de su poder, los trabajos comenzaron a principios del año 325 de la héjira, correspondiente a finales del 936 de la era cristiana, continuando durante las cuatro décadas siguientes.
El nombre de Medina Azahara significa "Ciudad de al-Zahrá", siendo llamada así probablemente por estar relacionada su fundación con una favorita del sultán, quien tendría ese mismo nombre: al-Zahrá, "La Resplandeciente".
La ciudad se levantaba al noroeste de Córdoba, a una legua de distancia. Cuentan las crónicas que se invirtieron grandes sumas de dinero para dotarla del mayor lujo, suntuosidad y esplendor. En ella, ciudad regia, el califa realizaba las recepciones y las ceremonias propias del poder, y con el tiempo acabaron por trasladarse allí la corte y la administración.
En los ricos salones del palacio del califa fueron recibidos embajadores del emperador de Germania, reyes cristianos destronados o emisarios de Borrell II de Barcelona. Todos ellos quedaron impresionados por la magnificencia del monarca y su corte, así como por el lujo y la belleza de las construcciones.
Sin embargo, poco duró la extraordinaria Medina Azahara, la "Ciudad Resplandeciente". En algo menos de cien años, tan monumental conjunto fue abandonado, quedando tan solo un extenso campo de ruinas que aun hoy seducen por su misterio y su aire de pasados esplendores.

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