Tarraco

Fecha:



Comentario

Tarragona fue la primera fundación romana en ultramar y desde ella partió la romanización de Hispania, convirtiéndose en la capital de la provincia Citerior. Gracias a los estudios arqueológicos, Tarraco es hoy día una de las ciudades romanas mejor conocidas tanto en su configuración urbana como en sus monumentos públicos.
El urbanismo de Tarraco se estructuró en terrazas desde lo alto de una colina hasta el puerto. El área de las viviendas se organizó en las terrazas media e inferior siguiendo trazas ortogonales, aunque se sabe todavía poco sobre las dimensiones de las insulae, conjuntos de casas, y de las viviendas privadas.
En la zona inferior se ubicaba el foro colonial y el teatro y, extramuros, el anfiteatro. Este último, fechado a fines del siglo I o primera mitad del II antes de Cristo, tiene unas medidas totales de 109 por 86 metros, pudiendo albergar hasta 14.000 espectadores. Costeado por la élite de la provincia, en él se representaban combates entre gladiadores y luchas de fieras
En la terraza superior se ha podido documentar un conjunto público monumental formado por el área de culto, la plaza, el foro provincial y el circo. El circo de Tarraco medía 325 metros de largo por 115 de ancho. Construido bajo el reinado de Domiciano, a finales del siglo I después de Cristo, podía contener 23.000 espectadores.
Se trata del circo más pequeño de los conservados en la península, pero también el más refinado en su estructura. Ello se explica por su importancia oficial y política, ya que se halla vinculado directamente al foro provincial de la ciudad, y no a las afueras, como es común en este tipo de monumentos. El circo era el lugar donde se desarrollaban algunos espectáculos, como las carreras de cuadrigas.

Páginas relacionadas