La expansión del cristianismo

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Comentario

A partir de la muerte de Cristo comenzó la difusión de su doctrina, a lo largo de todo el Imperio romano, por parte de sus seguidores. Partiendo de Jerusalén, la nueva religión encontró sus centros de cristianización principales en Roma y Bizancio. Roma se encargó de expandir la doctrina por la parte occidental del Imperio, apoyándose en Toledo, Armagh y Reims.
Desde Bizancio partió la cristianización del Este de Europa y Rusia. También fueron creados numerosos centros metropolitanos, como los de Santiago, Burdeos, York, Tréveris, Milán, Salónica o Alejandría, entre otros muchos.
Durante el siglo I, las zonas cristianizadas se encontraban principalmente en el Mediterráneo oriental, es decir, el Levante, Anatolia, el delta del Nilo y el este de Grecia. También ya habían sido fuertemente evangelizadas Cartago, la región de Roma, Iliria y los enclaves de Vienne, Tarragona y Zaragoza.
A fines del siglo V la cristianización se ha extendido por todo el Mediterráneo, alcanzando, en el norte de Europa, a Irlanda y el oriente de Inglaterra. Entre los siglos VII y IX se completa la cristianización de Inglaterra y Alemania. Finalmente, hacia el siglo X la religión cristiana alcanza a amplias área del oriente y Norte de Europa.

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