Las fuentes del Palacio de La Granja

Fecha: Lugar: La Granja de San Ildefonso



Comentario

Concebido como lugar de retiro y de placer, Felipe V, el primer rey Borbón de España, se hizo construir un pequeño Versalles en la localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso. Aunque en sus fuentes y jardines trabajaron escultores llegados de Francia, los resultados fueron muy diferentes.
Los jardines cuentan con 26 fuentes monumentales realizadas en su mayoría por Frémin y Thierry, utilizando plomo y mármol blanco para su ejecución.
Frente al Patio de la Herradura se encuentra el Parterre de la Fama, ocupando el centro de una plaza rectangular, en sintonía con los parterres ingleses de la época. Al fondo de este espacio se levanta la Fuente de la Fama. En medio de un gran pilón circular, se levanta un peñasco de plomo, imitando mármol. En la cúspide encontramos a Pegaso llevando sobre sus alas a la Fama, tocando el clarín. Entre las pezuñas del caballo alado se sitúan dos guerreros vencidos mientras que dos moros yacen en el suelo. El Guadalquivir, el Duero y el Ebro se representan casi al nivel del agua.
A espaldas de la Fuente de la Fama se sitúa la Fuente de los Baños de Diana, la última en construirse. En ella se narra la historia de Diana y Acteón. El cuerpo central de la fuente presenta una hornacina donde se encuentra Acteón mientras que Diana se halla sobre la gradería de mármol, ayudada por cinco de sus nifas.
La estructura en cuadrícula de esta zona nos lleva a la Fuente de Latona. Está formada por un zócalo de dos cuerpos octogonales, en cuya cima un pedestal circular sostiene a la diosa y a sus hijos mientras que en derredor, ranas y hombres arrojan chorros de agua.
La calle Larga nos lleva a la Plazuela de las Ocho Calles donde se encuentra la Fuente de Hércules. En ella, el héroe se yergue bajo un arco, acompañado de trofeos.
La Carrera de Caballos está formada por una sucesión de varios estanques entre los que se encuentra la fuente de Neptuno, rodeada de figuras de cefirillos montando tritones. Al final de la Carrera se levanta, majestuosa, la Fuente de Apolo, protagonizada por el dios con su lira, con un poético acompañamiento de dragones, tritones, niños sobre hipocampos, genios y mascarones.
La llamada Cascada Nueva se levanta frente a la fachada de Palacio. La Fuente de Anfítrite preside esta zona. En una carroza, formada por una gran concha y tirada por delfines y rodeada de nayades, Anfítitre va en busca de su esposo, Neptuno, el dios del mar.
A su lado se erige la Fuente de Eolo, en la que se presenta al dios sentado sobre un peñasco, acompañado de unos niños que simbolizan los vientos.
La Fuente de las Tres Gracias cierra esta zona del jardín conocida como la Cascada Nueva. En ella se representan a Eufrosine, Talía y Anglae, hijas de Zeus y Eurymone. Son las representaciones de la afabilidad, la simpatía y la delicadeza.
Los dioses que pueblan las fuentes y los bosques de La Granja traen un nuevo mensaje, más cercano al espíritu de un tiempo en el que ya triunfa la sensibilidad del Rococó.