Novedades de la arquitectura gótica

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Comentario

El objetivo del arquitecto gótico es elevar al máximo las construcciones y eliminar casi por completo el muro. Para ello incorporarán una importante serie de novedades respecto al Románico.
En primer lugar el arco de medio punto es sustituido por el apuntado, que gracias a su mayor verticalidad y a soportar menores presiones en los laterales permite elevar el edificio.
Las bóvedas también sufren modificaciones. Si en el románico se emplean preferentemente la de cañón, constituida por el desarrollo del arco de medio punto, y la de arista, formada por la intersección de dos arcos, en época gótica será la bóveda de crucería la más empleada. La bóveda se compone de varios elementos: los arcos cruceros se cruzan diagonalmente mientras que los formeros y los perpiaños constituyen el esqueleto de la bóveda; los plementos se apoyan sobre ese esqueleto y la cierran definitivamente.
La inmediata consecuencia de la multiplicación de los nervios de la bóveda será la transformación del pilar. Las columnas adosadas a él se van haciendo más delgadas, convirtiéndose al final en simples baquetones, lo que implica la desaparición del capitel.
Otra importante novedad la encontramos en el exterior de los edificios. Si en el románico los muros son gruesos, reforzados gracias a los contrafuertes y sin apenas ventanas, en el gótico la pared se convierte en un ventanal que permite el paso de la luz al interior.
El peso de la bóveda se traslada al exterior gracias a los arbotantes, grandes arcos que envían el empuje a los estribos, situados en el muro de la nave exterior, sin restar luminosidad al interior del templo. Para evitar el desplazamiento del estribo y contribuir al efecto ascendente, se le corona con un pináculo. El arbotante también sirve para conducir al exterior el agua de la lluvia, utilizando las gárgolas como bocas de desagüe.
Las portadas continúan siendo abocinadas como en época románica, si bien ahora los arcos son también apuntados, coronándose con un gablete ubicado sobre el rosetón, que gracias a sus vidrieras permite penetrar la luz coloreada en el templo.

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