Economía de España en el XVIII

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Comentario

Los programas políticos ilustrados intentan promover la economía española, fundamentalmente la industria. La siderurgia se concentra básicamente en la cornisa cantábrica, con centros como Oviedo, Liérganes, La Cavada, Bilbao o Vergara. También cuentan con centros siderúrgicos las ciudades de Sevilla, Toledo, Valladolid, Ripoll, Barcelona o Valencia.
Importantes son también los arsenales. Los principales se sitúan en El Ferrol, Cádiz y Cartagena. La industria de la seda está muy extendida. Se trabaja en Talavera, Toledo, Sevilla, Granada, Lorca, Murcia, Valencia, Zaragoza y Barcelona.
Como es tradicional, la industria lanar tiene en la Meseta y las tierras de interior su ámbito principal. Destacan centros de producción como Segovia, Avila, Ubeda, Baeza, Cuenca o Guadalajara. Acompañan a estos centros otros como Tarrasa o Gerona.
La monarquía borbónica promueve la creación de fábricas reales, instalaciones que reciben ciertos privilegios con el objetivo de promover la industria. Las manufacturas reales se esparcen por centros como Sevilla, Granada, Murcia, Toledo, Cuenca, Madrid o Barcelona, entre otros. También los reyes promueven la industria de objetos de lujo, para los que se crean las Reales Fábricas en Madrid y La Granja.
Por último, otras producciones importantes son las de papel, en Alcoy, Buñol o Valencia; algodón, en Olot o Berga; zapatos, en Barcelona, y sombrerería, en Madrid, Valladolid, La Coruña, Sevilla o Barcelona.

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