Mariette, Auguste

Mastaba de Ti (Saqarah). Relieve de sacrificio
Nacionalidad: Francia
Boulogne 1824 - El Cairo (Egipto) 1881
Egiptólogo



Galería de obras


Comentario

Su interés por el Antiguo Egipto surge hacia 1840, cuando un tío suyo le deja en herencia una caja de con dibujos y láminas de este país. Este hecho fue determinante en su afán por proteger el legado egipcio y su lucha contra el saqueo de antigüedades.
Uno de sus primeros trabajos para el Museo del Louvre fue la compra de unos papiros egipcios en El Cairo, ciudad a la que llegó en 1850. Con los 6.000 francos que le había entregado la Academia de Ciencias de París debía negociar con los jerarcas eclesiásticos coptos la compra de los papiros. Pero el exceso de burocracia le animó a visitar las pirámides de Gizeh y Saqarah.
En la capital egipcia se percató de todos los actos de pillaje que se cometían, por lo que comenzó a estudiar soluciones para poner fin a estos actos. Mariette se encontraba en un país pobre donde las instituciones no tenían poder y el pueblo vendía sus tesoros a los extranjeros por un precio ínfimo, al desconocer su verdadero valor.
A lo largo de sus expediciones a Saqarah descubrió una referencia a Apis y recordó un texto de Estrabón que le permitió hallar el Serapeum con parte del presupuesto destinado a la compra de papiros. Este lugar, donde encontraría tumbas de bueyes que simbolizaban el culto a este dios, representaba tal descubrimiento que desde Francia le enviaron 30.000 francos más para proseguir. En esta necrópolis subterránea descubrió 134 esfinges, sarcófagos de piedra de gran tamaño, los restos de un templete dedicado al faraón Nectanebo II (360-342 a.C) y un templo dedicado a Apis. Los sarcófagos, sin embargo, habían sido saqueados en su mayoría y sólo en dos quedaban joyas. En este mismo espacio también encontró la tumba del señor Ti. Este enterramiento, de gran antigüedad, tenía una rica decoración en sus paredes que presentaba la vida cotidiana del funcionario con todo detalle. De esta tumba Mariette aprendió cómo vivía el pueblo del Antiguo Egipto. La pobreza tecnológica que se reflejaba en este documento gráfico sobre les paredes, chocaba ante la magnificencia de las pirámides y su construcción. No obstante, este descubrimiento le sirvió para realizar importantes avances en el estudio de la vida cotidiana.
Hacia finales de la década de los cincuenta creó el Museo Egipcio en Bulaq. No transcurrió demasiado tiempo desde entonces cuando en 1858 fue nombrado por Ferdinand de Lesseps director de la administración de antigüedades egipcias e inspector supremo de todas las excavaciones. Desde esta posición Mariette se hizo fuerte para evitar los pillajes y robos. Por otra parte, el museo se acabó trasladando a El Cairo y convirtiéndose en una de las instituciones más importantes. De este modo, todas las piezas encontradas, bien en excavaciones o por azar, pasaban a engrosar los fondos del museo. Con todo ello logró frenar los actos de pillaje que tanto le habían preocupado desde su llegada. A Mariette le sucedió Gaston Maspero. A partir de este momento el Museo se convirtió además en patrocinador de las principales excavaciones. En 1879 su labor fue reconocida con el título de Bajá.

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