Redondo Urbieta, Nicolás

Nicolás Redondo y Antonio Gutiérrez
Nacionalidad: España
Baracaldo, Vizcaya 1927
Sindicalista



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Comentario

Su padre, un trabajador de Altos Hornos militante del PSOE y de la UGT, fue condenado a muerte por el Régimen de Franco. Al final, le cambiaron esta sentencia por treinta años de cárcel, aunque sólo cumplió seis.
Su educación transcurrió en la escuela pública de Arteagabeitia, al frente de la cual se encontraba el socialista Esteban Muñoz. En 1937 le llevaron con otros niños vascos a Burdeos. En esta ciudad permaneció con una familia de mineros hasta 1940. Cuando finalizó el conflicto regresó a España y en 1942 comenzó a trabajar como aprendiz de oficial ajustador en la Naval de Sestao. Unos años después ingresó en la Escuela Oficial Náutica de Baracaldo, pero tras realizar el primer curso dejó sus estudios para ponerse al servicio de la UGT. Miembro de las Juventudes Socialistas desde 1945 participó en varias huelgas. Para la UGT realizó además actividades clandestinas, a fin de propagar su mensaje.
Durante los años sesenta fue detenido en distintas ocasiones por sus actividades sindicalistas. En 1973 fue juzgado por el Tribunal Supremo y sentenciado a dos años y medio, aunque ni si quiera llegó a cumplir medio. No obstante continuó teniendo problemas con la justicia al ser acusado de asociación ilícita.
En 1976 durante la celebración del XXX Congreso de la UGT, fue nombrado secretario general, además de convertirse en vocal de la Comisión Ejecutiva. Durante los siguientes Congresos celebrados por UGT fue ratificado en su cargo de Secretario General.
Con el paso del tiempo su relación con el PSOE iba empeorando, por lo que en 1977 abandonó la Ejecutiva del partido. Desde 1977 y durante cuatro legislaturas fue diputado del PSOE por Vizcaya, hasta que renunció en 1987 debido a las diferencias surgidas entre el sindicato y el partido. Por otra parte, ya se había manifestado en contra de la pertenencia a la OTAN, además de criticar la política económica llevada a la práctica por Solchaga, al que consideraba más cercano a la CEOE, la organización patronal.
El 20 de octubre de 1987 zanjaba su relación con el PSOE con una carta enviada a Felipe González, en la que argumentaba su postura.
Un año después González invitaba a Redondo al diálogo, pero éste no aceptó al no estar de acuerdo con la política del gobierno.
Con el paso del tiempo las discrepancias fueron en aumento. Las propuestas económicas de UGT se basaban en una mayor inversión y "más atención hacia los sectores sociales desfavorecidos".
Redondo volvió a rechazar las siguientes invitaciones realizadas por González para reiniciar el diálogo. En 1989 fue elegido vicepresidente de la Confederación Europea de Sindicatos. En este año se plantea una propuesta para presentar un proyecto conjunto entre UGT y CC.OO a través de la Plataforma Sindical Prioritaria. En el congreso celebrado en 1990 fue reelegido y en este mismo año se puso fin a la obligatoriedad de pertenecer simultáneamente al PSOE y UGT.
Aunque en esta época surgieron problemas entre UGT y CC.OO, se unieron en una manifestación celebrada en 1991. Poco tiempo después ambos sindicatos volvieron a convocar un paro de media jornada en contra de la política económica del gobierno socialista. En estos días se reunió con Alfonso Guerra para discutir la Ley de Huelga, siendo éste el primer contacto que tenía con los socialistas desde 1987. No obstante, continuó acusando al PSOE de llevar a la práctica una política conservadora.
El escándalo surgido en 1993 a raíz del desfase económico de la cooperativa de viviendas PSV, relacionada con UGT a través del grupo IGS, lo que significó uno de los golpes más duros a los que se tuvo enfrentar. Más tarde, en 1994, se le citaría como imputado. El mismo año declaró su intención de no volver a presentarse a la Secretaría General del sindicato.
En el verano de 1993 se convocó de nuevo una huelga contra la reforma laboral, que incluía contratos de aprendizaje y lo que Redondo calificó como "despido libre" y "contratos basura". El gobierno aprobó la reforma y el 27 de enero se celebró una huelga general. En 1994 Cándido Méndez le sustituyó en el cargo de Secretario General.

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