Gil Robles y Quiñones, José María

José María Gil Robles con algunos simpatizantes
Nacionalidad: España
Salamanca 1898 - Madrid 1980
Político



Galería de obras


Comentario

Estudió la carrera de Leyes en su cuidad natal. Ya de joven fue miembro de varias organizaciones políticas y sociales católicas. Tras estudiar el doctorado en Madrid, consiguió una plaza como catedrático de Derecho Político en la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife). Sin embargo, no permaneció demasiado tiempo en este trabajo. Cuando regresó a Madrid entró como colaborador de "El Debate", al frente del cual se encontraba Ángel Herrera Oria. Desde 1922 ingresó en las filas del Partido Social Popular, dirigido por Ángel Osorio y Gallardo.
En tiempos del régimen dictatorial de Primo de Rivera, fue uno de los máximos colaboradores de José Calvo Sotelo.
Diputado por la provincia de Salamanca en 1931, tras la dimisión de Herrera Oria, pasaría a dirigir el partido Acción Popular y más tarde la CEDA, agrupación de varios partidos derechistas. En 1933, la CEDA, con 115 diputados, se convirtió en el partido más numeroso de la Cámara. Gran orador, Gil-Robles formó parte del Gobierno Lerroux, en 1935, como ministro de la Guerra, colocando en puestos de responsabilidad a militares como Franco, Fanjul o Goded, más tarde protagonistas de la sublevación.
Continuó en este cargo durante el gobierno de Chapaprieta, aunque mantuvo una política contraria en el ámbito económico, lo que acabó provocando la dimisión de éste y su cese en el Ministerio de Hacienda. Cuando en 1936 el Frente Popular se hizo con la victoria, Gil-Robles encabezó la oposición en el parlamento. En este tiempo la figura de Calvo Sotelo fue ganando relevancia, en detrimento de la suya. No obstante, cuando éste fue asesinado, Gil-Robles huyó del país.
Ante el estallido inminente de la Guerra Civil, su nombre aparece entre los principales hostigadores que acabaron por desencadenar el conflicto. Desde este momento mostró su apoyo a Franco y le cedió a +Emilio Mola los fondos de su partido.
Cuando finalizó el conflicto, mostró su apoyo a la monarquía en la figura de Juan de Borbón, del que fue consejero privado. Incluso en 1948 trató de firmar un acuerdo con Indalecio Prieto para su restauración.
A su vuelta a España en 1953, secundó a aquellas facciones opuestas a la dictadura franquista. Su oposición a la dictadura le costó el destierro en 1962, por lo que se distanció al mismo tiempo del Conde de Barcelona. A partir de este momento, dedicó gran parte de su tiempo a desarrollar una intensa actividad literaria. Escribió, entre otras obras, "No fue posible la paz".
Con la restauración de la monarquía y coincidiendo con la transición, volvió a su actividad política en representación de la democracia cristiana, pero sin éxito, por lo que se retiró definitivamente de la vida política. Unos años antes de su muerte publicó "La monarquía por la que luché".

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