Alvarez del Vayo, Julio

Cartel de propaganda socialista
Nacionalidad: España
1891 - 1975
Político, periodista y escritor



Galería de obras


Comentario

Su educación discurre en la London School of Economics y luego en la Universidad de Leipzpig. Fue corresponsal de prensa en distintos países de Europa y América, trabajando para algunos de los rotativos de mayor prestigio. Además realizó algunas tareas como traductor en Estados Unidos, por lo que tuvo la oportunidad de conocer a numerosas personalidades. También conoció la antigua URSS, experiencia de la que dejó escritas algunas obras como "Rusia, a los doce años", "La nueva Rusia" o "La senda roja".
A lo largo de su trayectoria trabajó para el Partido Socialista, aunque algunos de sus compañeros, como Largo Caballero, afirman que en realidad era un gran defensor del partido Comunista. Junto con sus compañeros, propició la llegada de la República. En esta época desarrolla su trayectoria diplomática como embajador de México. En 1933 accede a las Cortes como diputado en nombre del PSOE.
Desde este partido, Álvarez del Vayo promovió el nacimiento de las Juventudes Socialistas Unificadas. Este movimiento unificaba a socialistas y comunistas, aunque se decantaba claramente por esta ultima ideología.
Poco antes del comienzo de la Guerra Civil, participó con Largo Caballero en el congreso sindical internacional que tuvo lugar en Londres. Durante el gobierno de Largo Caballero ocupó el cargo de Ministro de Estado y luego representó a España en la Sociedad de Naciones en Ginebra.
Con Negrín en el gobierno volvió a ser nombrado ministro de Estado, cargo que ocuparía hasta los últimos días de la guerra. Él y Negrín eran partidarios de prolongar la guerra, por que pensaban que así se desembocaría en un conflicto internacional o se firmaría la paz sin que hubiera represalias por los republicanos. Consiguió trasladar los fondos del Museo del Prado a Figueras y luego a Ginebra, donde quedaron bajo la custodia de la Sociedad de Naciones. Poco antes de concluir el conflicto viajó a París para persuadir a Azaña, presidente de la República en el exilio, de que volviera a España. En 1974 encabezó el Frente Revolucionario Antifascista Patriótico. Entre sus obras cabe citar "El último optimista" o "Las batallas de la libertad".

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