Ferrer Guardia, Francisco

Grupo de personas que detuvo a Francisco Ferrer y Guardia
Nacionalidad: España
Alella, Barcelona 1859 - 1909
Pedagogo y político



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Comentario

Educado de forma autodidacta en el seno de una familia pudiente, desde 1873 establece su residencia en Barcelona. Allí comenzó a inmiscuirse en la vida política y a participar de estas tertulias. De talante liberal, no tardó en adherirse al anarquismo. Se declaraba anticlerical y revolucionario.
Unos años después entra en las líneas ferroviarias que parten de Barcelona y Francia como revisor y aprovecha esta oportunidad para ejercer de enlace entre los revolucionarios y Manuel Ruiz Zorrilla, que estaba en el exilio.
Su espíritu revolucionario le llevó de nuevo a formar parte en 1886 del pronunciamiento acontecido en Santa Coloma de Férnes. Aunque no tuvo éxito, Ferrer logró huir e instalarse en París.
En la capital francesa descubrió su aptitud para la pedagogía. Creó un colegio laico y comenzó a poner en práctica sus dotes como tal. Lejos de la opacidad que reinaba en la enseñanza en España y de las cotas establecidas por la religión, su método de educación era mucho más abierto. Esta circunstancia le convirtió en uno de los más importantes librepensadores de su tiempo.
Se relacionó con Malato, Kropotkin y Reclus, primeras figuras del anarquismo. Hasta 1901 permaneció en París y en estos años formó parte de "Le Grand Orient de France" un grupo de masones francés.
Aunque no siempre contó con el apoyo de los anarquistas españoles, aportó grandes sumas de dinero a la causa. A comienzos de siglo recibió una importante herencia de Ernestine Mennier, una anciana que había sido discípula suya. Con este dinero sufragó la creación de una escuela racionalista. De este modo, surgía la Escuela Moderna. Además creó el periódico anarquista "La Huelga General" que sirvió de medio de difusión del sindicato anarquista catalán.
Para ganar dinero realizó algunos movimientos especulativos en Bolsa, con los que financió actos como el intento de asesinato en París de Alfonso XIII. Incluso, fue detenido por participar en algunas de estas actividades. En 1907 logró que le dejaran en libertad tras haber sido retenido, pero cerraron la Escuela Moderna. Esta situación influyó de tal modo en su carácter que se volvió más radical.
Participó en la fundación de la Ligue Internacionale pour l'education rationale de l'enfance en París, junto con Malato, Laissant y Fourniére, entre otros anarquistas, y la publicación "La Escuela Laica". De este modo, pretendía reproducir las pautas pedagógicas que ya había puesto en marcha en Barcelona.
En 1909 regresa a España. Cuando se producen los sucesos de la Semana Trágica es acusado de promover actos violentos, a pesar de que no era cierto pues se encontraba en Montgat. Le juzgó un tribunal militar que le condenó a pena de muerte tras acusarle de incendiar el convento de Premiá. Nadie salió en su defensa, a excepción de la izquierda internacional que pidió a Maura que se conmutara el fallo. No se hizo caso de esta petición, e, incluso, en el juicio se prohibió declarar a quienes podían ofrecer algún testimonio en su favor. Por otra parte, todos sus enemigos políticos aprovecharon la ocasión para declarar en su contra, aunque su testimonio fuera falso. Tras ser fusilado, se produjeron campañas y protestas en otros países europeos que terminaron provocando una tremenda crisis y la dimisión de Antonio Maura.
De su legado escrito hay que citar obras y artículos como "L'espagnol practique", "Enseigné par la methode Ferrer", "Cuento ateo", "Los pecados capitales", o "La Escuela moderna", entre otras.

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