Balaguer y Cirera, Víctor

La Exposición General catalana de Barcelona
Nacionalidad: España
Barcelona 1824 - Madrid 1910
Político, escritor e historiador



Galería de obras


Comentario

Su vocación por la literatura surge desde su más temprana juventud, al igual que su interés por la vida política. Siendo muy joven inicia su actividad como cronista político en algunas publicaciones de su tiempo. También escribe para los periódicos críticas literarias. Con tan sólo catorce años ya presenta su primera obra teatral "Pepín el jorobado". Con esta obra inauguraba el género del drama histórico. El éxito que tuvo se volvió a repetir unos años después con la puesta en escena de "Enrique el Davidoso".
Sin embargo, su familia nunca vio con buenos ojos su pasión por la política, ni por la literatura, por lo que le desheredaron. Sin otros recursos económicos, no le quedó más remedio que dedicarse de pleno a la literatura. Dentro de este ámbito, se distinguió como uno de los precursores del movimiento "renaxentista" catalán. Su intervención fue decisiva en la vuelta de los Juegos Florales.
Además de obras teatrales, es autor de poesía y de temas históricos y políticos. En todas sus obras se repite el lirismo, que siempre aborda con gran atractivo. Romántico y apasionado, es uno de los principales representantes del movimiento liberal.
Como literato fue denostado por sus compañeros, por su participación en la vida política. Como historiador mostró grandes carencias, aunque su objetivo no era más que acercarse a la historia de Cataluña. En este sentido, continuó la labor que ya había iniciado Capmany y Pi y Arimón, en relación con la historia constitucional catalana y la Corona de Aragón.
En el Bienio Progresista tuvo una intensa actividad política. Fue Gobernador civil de Málaga y presidente de la Diputación Provincial de Madrid, entre otros cargos políticos. Con Malcampo en el poder, encabezó el Ministerio de Ultramar. Desde aquí pasó al Ministerio de Fomento durante el gobierno del general Serrano. En tiempos de la Restauración se sumó al movimiento que defendía Sagasta y volvió a ocupar la cartera de Fomento.
En los últimos años de su vida se retiró de la política para dedicarse a la literatura. En Villanueva y la Geltrú instaló su Biblioteca, donde además de congregar más de 20.000 ejemplares, reunió una importante colección de arte formada por piezas orientales y precolombinas. A su muerte legó obras como "Bellezas de la historia de Barcelona", "La libertad constitucional" o "Historia política y literaria de los trovadores".

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