Palacios, Antonio

Círculo de Bellas Artes (Madrid)
Nacionalidad: España
O Porriño, Pontevedra 8-01-1874 - Madrid 27-10-1945
Arquitecto



Galería de obras


Comentario

Palacios fue el menor de siete hermanos y su época de estudiante en su Porriño natal va a condicionar la enorme sensibilidad que pondrá de manifiesto en sus obras: las cercanas canteras de granito; el oficio de su padre, trabajador en el ferrocarril; o los trabajos de algunos hermanos mayores (ingeniero o topógrafo). Se traslada a Madrid para estudiar ingeniería, carrera que pronto cambiará por la de arquitectura. En la capital de España se interesa también por la pintura y asiste a las numerosas tertulias del Madrid de primeros de siglo. En estas fechas realizará atractivos viajes a exóticos lugares como Egipto o Grecia, preocupándose por el arte italiano y gallego, influencias que posteriormente aparecen en sus obras. En un primer momento se asocia con su amigo Joaquín Otamendi, iniciando de manera impactante su carrera de arquitecto. El tandem Palacios-Otamendi se presenta a varios concursos para construir importantes edificios, obteniendo la victoria en la mayor parte de las ocasiones gracias a la originalidad de sus diseños. Es el caso del Palacio de Telecomunicaciones de Madrid, la decoración de varias estaciones del recién inaugurado Metro de Madrid o el Hospital de Jornaleros. Todos estos proyectos son reflejo no sólo de la personalidad del autor, sino de su entorno y de la época que le tocó vivir, apreciándose cierta unidad literaria en sus edificios y de estos con su entorno. La mayoría de las veces, Palacios completaba estos proyectos con instrucciones a pie de obra, consiguiendo que sus clientes se conviertan en sus mejores defensores, contagiándolos del entusiasmo que insuflaba a sus obras. En estos años iniciales de la década de 1910, Palacios trabaja sin cesar en la capital de España, construyendo viviendas unifamiliares, nuevas estaciones de Metro y su obra maestra: el Círculo de Bellas Artes. El prestigio de Palacios aumenta e imparte clases en la Escuela de Arquitectura y continúa con sus trabajos, apreciándose en estos últimos un mayor colosalismo expresionista, especialmente en sus obras de posguerra. Durante sus viajes a Galicia recibe también importantes encargos como la Fuente del Santo Cristo de Porriño, las Escuelas Fernández Areal, la Farmacia Nueva de Porriño, el edificio del Ayuntamiento de su villa natal, el Templo de Veracruz en Carballiño o el Templo Votivo del Mar de Panxón. En sus últimos años de vida, Palacios sufre graves problemas de visión, aunque continúa con sus trabajos, falleciendo en su madrileña casa de El Plantío el 27 de octubre de 1945. Sus restos fueron trasladados a Porriño. En sus obras podemos apreciar la influencia de la Escuela de Arquitectura en la que se formó, así como las muestras de Art Nouveau, interesándose por el colosalismo y la potenciación de los materiales, convirtiéndose en un virtuoso de la arquitectura.