Serrano Domínguez, Francisco

Francisco Serrano Domínguez
Nacionalidad: España
San Fernando, Cádiz 1810 - Madrid 1885
Militar y político



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Comentario

Apodado el general Bonito por sus relaciones amorosas con la reina Isabel II a la altura de 1846-1848, Serrano responde a las mismas características de los generales con protagonismo político en los años cincuenta y sesenta. Tras una rápida carrera en la guerra carlista, inició su participación en la política bajo el manto protector de Espartero, con el que acabaría rompiendo. Dotado de un desarrollado sentido del oportunismo político, supo ubicarse en las diferentes situaciones políticas que se sucedieron.
Capitán general de Cuba en 1859, ministro de Estado en el Gobierno O'Donnell de 1863, sucedió a éste al frente de la Unión Liberal en 1867. Dos años después de haber reprimido las barricadas de San Gil en junio de 1866, Serrano formó parte del triunvirato militar, junto al general Prim y al almirante Topete, que dirigió el pronunciamiento de 1868. Una vez sancionada por la Constitución la forma monárquica de gobierno, fue nombrado Regente.
No cuajó, en 1872, el intento de que Serrano encabezara la causa alfonsina. Principal beneficiario del golpe de Pavía en enero de 1874, ensayó la posible consolidación de una república unitaria, pero la continuación de la guerra carlista y la falta de apoyos frustraron el proyecto. Apartado de la política tras el pronunciamiento de diciembre de 1874, acabó por reconocer a Alfonso XII, procurando jugar un papel activo en la reorganización de las líneas liberales, pero fue Sagasta quien, finalmente, se encargaría de esta labor.

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