Martínez Campos, Arsenio

Arsenio Martínez Campos, general español
Nacionalidad: España
Segovia 14-12-1831 - Zarauz 23-9-1900
Presidente 1879 - 1879



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Comentario

Cuando finalizó sus estudios en la Academia del Estado Mayor, le eligieron miembro del Estado Mayor. Su carrera militar rápidamente fue en ascenso y alcanzó el rango de comandante del Arma de Caballería. Estuvo en distintos frentes para sofocar las insurgencias protagonizadas por los carlistas. Durante la década de los años sesenta estuvo destinado en diferentes puntos como Africa, México y Cuba en 1872. En este último punto permaneció hasta 1872. Gracias a su actuación ascendió a brigadier. Un año después vuelve a enfrentarse a los grupos carlistas. Con Salmerón en el poder, estuvo al frente del ejército valenciano, desde donde puso fin los cantonalistas de Cartagena y Alicante. Como político secundó a Alfonso, hijo de Isabel II, hasta que en 1874 accedió a la monarquía. Un año después volvió a actuar en contra de los grupos carlistas que protagonizaban su tercer levantamiento. De nuevo su intervención aseguró el éxito, por lo que fue nombrado capitán general. Unos meses después de su ascenso de nuevo fue enviado a Cuba para aplacar la insurrección. El 28 de febrero de 1878 puso fin a la situación con la Paz de Zanjón. Tras su vuelta a España, Alfonso XII le pide que forme un nuevo gobierno. Para llevar a cabo esta empresa contó con el apoyo de los conservadores. En 1879 ocupa la presidencia y también encabeza el Ministerio de Guerra. Al frente del gobierno se mantuvo desde el mes de marzo hasta diciembre. Tras su salida del poder ingresa en las filas del liberal Mateo Práxedes Sagasta. Cuando éste accedió al poder en 1881, Martínez Campos volvió a ser titular de la cartera de Guerra. Cuando en 1885 fallece Alfonso XII, terció entre Canovas del Castillo y Sagasta en el establecimiento del turno pacífico. Al estallar la guerra en Melilla en 1893 le ascendieron a General jefe del ejército español en Africa. Más tarde, ocupó un cargo diplomático para acabar con el conflicto africano. Su última actuación tuvo lugar en Cuba, en 1895, coincidiendo la presidencia de Canovas del Castillo. Sin embargo, en esta ocasión no se pudo hacer con las riendas, ya que los isleños contaban con el apoyo de Estados Unidos. Al ver que no tendría éxito en esta misión, regresó a su país natal. Desde entonces hasta los últimos días de su vida ocupó la presidencia del Supremo de Guerra y Marina.

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