Sikorski, Igor

Fábrica soviética de cañones
Nacionalidad: Estados Unidos
Kiev (Rusia) 25-5-1889 - Easton, Connecticut 26-10-1972
Ingeniero



Galería de obras


Comentario

El hecho de que sus padres fueran físicos fue una de las motivaciones que más animó a Sikorski a estudiar ingeniería. Desde muy pequeño, atraído por los inventos de Leonardo da Vinci, se propuso la construcción de un helicóptero. Con tan sólo doce años creó un artilugio de este tipo, cuyo movimiento lograba a partir del impulso de una goma. Cuando todavía era un adolescente se inscribió en la Academia Naval de San Petersburgo. Pero su atracción por el desarrollo de nuevas técnicas provocó que abandonase este Cuerpo para matricularse en el Instituto Politécnico de Kiev. A pesar de todas las teorías que aprendió, veía que necesitaba soluciones prácticas. Por esta razón emprende un viaje por toda Europa para conocer a los principales ingenieros aeronáuticos. Tras completar su formación en París, regresa a Kiev. Obstinado en crear un helicóptero, diseña un par de modelos pero fracasa al no superar algunos fallos técnicos. Sin embargo, continua trabajando en la creación de aviones más comunes. En esta fecha da vida a su primer prototipo, el S-2, y a partir de entonces comienza a inventar nuevos modelos como el S-5 o el S-6. Este último se conoció con el nombre de Le Grand y pasó a la historia como el primer cuatrimotor. En estos años, coincidiendo con el estallido de la revolución, traslada su residencia a Estados Unidos. Después de dedicarse a la labor docente, se unió a algunos oficiales retirados y creó la Sikorsky Aero Engeneering Corporation. A finales de la década de los años veinte se convierte en ciudadano norteamericano. Desde su compañía sigue trabajando en la creación de artilugios y comienzan a fabricar hidroaviones. En la década de los cuarenta reinicia sus trabajos para la creación de un helicóptero. Resultado de este trabajo fue el VS-300, que se mantuvo en el aire durante unos quince minutos. Este nuevo ingenio aéreo permitía el rescate de personas en lugares inaccesibles, por lo que se salvaron muchas vidas. En reconocimiento a su labor fue galardonado con la medalla Daniel Guggenheim en 1951 y el Premio Nacional de Defensa en 1971, además de ser nombrado doctor Honoris Causa en distintas ocasiones.

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