Vlassov, Andrej Andreevich

Artillería soviética abandonada tras la contraofensiva finlandesa
Nacionalidad: Rusia
Lomakino 1900 - Moscú 1946
Militar



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Comentario

Sus orígenes, como los de otros generales soviéticos, son modestos. Era el último de trece hijos de una familia de campesinos cosacos que trabajaban la tierra como temporeros; el padre era un pequeño aparcero; la madre, además de ayudar a su marido en las faenas del campo, lavaba la ropa en casa de un rico comerciante alemán de Lomakino. Fue éste quine dio al joven Andrej los medios necesarios para estudiar.
Con apenas dieciséis años fue llmado a las armas como soldado raso en el ejército zarista: comenzaron para él las aventuras que le llevaron primero a la gloria y después a la ignominia. En 1919 entró en el Ejército Rojo. Su carrera fue rapidísima: las "noches especiales" del Estado Mayor en 1922 le cualificaron como "buen oficial, con dotes de iniciativa y de mando, óptimo organizador". Tal vez ya en esta época, Stalin advirtió que el general era fiel y popular entre las tropas. Las "purgas" en el seno del ejército Rojo realizadas entre 1936 y 1938 no le tocaron; es más, en 1939 se le confió el mando de una las más prestigiosas formaciones soviéticas, la 99ª división.
En el momento de la invasión nazi (junio de 1941) fue enviado al frente más amenazado por la penetración alemana, es decir, el de Ucrania. En Kiev, los soviéticos fueron derrotados: Vlassov, cercado, consiguió escapar de la captura atravesando las líneas a pie y en solitario. Participó en la batalla de Moscú y en su liberación. Más tarde, durante el encarcelamiento en Alemania, Vlassov explicó los orígenes de su traición por el hecho de que desde hacía años notaba la maldad del régimen soviético en las campañas, compartiendo el odio que los campesinos de su provincia alimentaban en relación con la dictadura personal de Stalin.
El día después de la victoria de Moscú, galardonado con nuevas condecoraciones recibidas, como en otras ocasiones, de manos del propio Stalin, aceptó a comienzos de 1942 el mando del 2º Ejército de asalto operante en la zona de Volkhov. Aquí, en julio, sufrió una dura derrota: sus divisiones, interceptadas por el 1 Ejército alemán, fueron vencidas en cinco días de combate, y Vlassov, que rechazó ponerse a salvo en un avión enviado a propósito por Stalin, se escondió en una fábrica. Prisionero de los alemanes, fue transferido al campo de Vinniza (Ucrania), convirtiéndose en el prisionero de guerra nº 16.901.
Poco tiempo después se pasó al bando de los alemanes. Al principio, su proyecto de reclutar un ejército entre los prisioneros de guerra a condición de que Rusia, liberada del stalinismo, fuera tratada por Alemania como un igual y no como una nación vencida, no encontró el respaldo de los responsables políticos del Tercer Reich. Más tarde, la Wehrmacht se le echó encima: Vlassov se hizo jefe del "Comité para la liberación de los pueblos rusos" y en su "Ejército de Liberación" se integraron un total de 825.000 hombres.
Condecorado con varias medallas, entró a formar parte del gobierno, creó el Estado Mayor del Ejército, inauguró una escuela oficial y puso las bases para la formación de un arma de aviación.
Sin embargo, a comienzos de 1945, al atisbarse la caída del tercer Reich, nadie estaba ya dispuesto a interesarse por él y sus sueños de "liberación" de Rusia. Capturado por los americanos en Praga en mayo de 1945, fue entregado a los rusos, quienes le ejecutaron por ahorcamiento en Moscú el 1 de agosto de 1946.

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