Sagasta, Práxedes Mateo

Sagasta, por R. Balaca y Canseco
Nacionalidad: España
Torrecilla de Cameros 21-7-1825 - Madrid 5-1-1903
Presidente



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Comentario

Nacido en el seno de una humilde familia de tradición liberal, se trasladó a Madrid para estudiar en la Escuela de Ingenieros de Caminos en 1842, año en el que ingresa en el Partido Progresista. Como presidente de la Junta Revolucionaria de Zamora participó activamente en la revolución de 1854, provocada por el autoritarismo manifestado por el régimen de Isabel II. Será elegido diputado a Cortes Constituyentes por Zamora, tomando parte en la fundación del periódico "La Iberia". El final del Bienio Progresista (1856) debido a la actuación de O'Donnell motivará que Sagasta se aliste en la milicia nacional, actitud que provocará su exilio en Francia donde ingresó en la Masonería.
Pese a perder su escaño en 1857 por maniobras del Ministerio de Gobernación, será uno de los escasos diputados progresistas que saldrán elegidos en las elecciones amañadas del año siguiente. Su habilidad oratoria y su violencia verbal le harán destacar en el llamado "Gobierno largo" de la Unión Progresista. El fin de la legislatura en 1863 le llevará a abandonar temporalmente la política activa para adquirir "La Iberia", que le servirá de plataforma en sus críticas al gobierno.
Desde sus altos cargos en el Partido Progresista orquestará una campaña en contra de la monarquía de Isabel II, apostando por abandonar el juego parlamentario para apoyar actos de fuerza como la fracasada sublevación de Prim en Villarejo (1865) que le llevará de nuevo al exilio, eligiendo ahora Portugal como destino. Sus intentos conspiratorios contra el régimen continuarán desde Inglaterra y Francia, participando en la intentona golpista de los sargentos de artillería del cuartel de San Gil en Madrid (22 de junio de 1866) por lo que será condenado a muerte. Con su huida a Francia evitará la pena máxima, siendo el encargado de Prim para negociar con los carlistas en Inglaterra su apoyo a una nueva sublevación.
El victorioso pronunciamiento de septiembre de 1868 acabará con la monarquía de Isabel II y llevará a Sagasta al ministerio de Gobernación, en el gobierno provisional de Serrano. Presidió las Cortes Constituyentes, siendo elegido diputado por Madrid, Zamora y Logroño. Su programa político estaría vinculado a la monarquía demócrata-liberal que recoge la Constitución de 1869. Al año siguiente se hizo cargo de la cartera de Estado durante alguno meses, apoyando la candidatura de Amadeo de Saboya como monarca.
El asesinato de Prim en diciembre de 1870 le llevará a convertirse en presidente del Consejo de Ministros con el nuevo rey. La división del Partido Radical en dos grupos enfrentados (constitucionales de Sagasta y radicales de Ruiz Zorrilla) será uno de los principales motivos de crisis que se vive en esos momentos, crisis que motivará el estallido de la Tercera Guerra Carlista y la proclamación de la I República en febrero de 1873. Sagasta abandona de nuevo la política activa.
El golpe del general Pavía en enero de 1874 pondría fin a la República y de nuevo aparece Sagasta en escena , ahora como jefe del Gobierno interino, organizando un partido liberal dinástico. De esta manera, Sagasta apoya el nuevo sistema político de la Restauración ideado por Cánovas. Un nuevo golpe de Estado permitirá a Alfonso XII ser nombrado rey de España. Sagasta acepta el sistema de turno y desarrollar los principios recogidos en la Constitución de 1876.
Como líder del Partido Fusionista será el encargado de presidir el Gobierno entre febrero de 1881 y octubre de 1883, consiguiendo que la izquierda dinástica se integre en el Partido Liberal. Su papel será clave en el diseño del sistema canovista. En esta etapa iniciará la liberalización del régimen con la reposición de los catedráticos separados por antiguos ministerios conservadores, promulgando la Ley de Policía de Imprenta.
El 25 de noviembre de 1885 la Restauración vive sus primeros momentos de crisis con el fallecimiento de Alfonso XII. La regencia queda en manos de su esposa, María Cristina de Habsburgo, embarazada y madre de dos hijas. El Pacto de El Pardo consolidó el turnismo y permitió presidir a Sagasta el primer gobierno de la regencia hasta 1890, el "gobierno largo" en el que se promulgarán importantes leyes como la de Asociaciones (1887), del Jurado (1888), la Ley de Bases para la formación del Código Civil (1888) así como la implantación del sufragio universal masculino en 1890.
En diciembre de 1891 formará de nuevo gobierno hasta marzo de 1895, momento en que el turno corresponde al Partido Conservador. Sin embargo, el sistema sufre una nueva crisis con el asesinato de Cánovas el 8 de agosto de 1897, crisis resuelta con el Gobierno puente de Azcárraga y el nuevo gobierno de Sagasta entre octubre de 1897 y febrero de 1899. Durante esta tiempo el líder liberal vivirá la guerra con Estados Unidos y la pérdida de las colonias que traerá consigo la firma del Tratado de París el 10 de diciembre de 1898. La reacción de Sagasta ante tan humillante resultado será la dimisión en febrero de 1899, haciéndose cargo de nuevo del gobierno en marzo de 1901. El Partido Liberal se sume en una profunda crisis por la sucesión de Sagasta que fallece el 5 de enero de 1903, pocos días después de haber dejado la presidencia del primer gobierno del joven Alfonso XIII.

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