Poniatowsky, Estanislao Augusto

Castillo de Wawel (Cracovia, Polonia), de F. della Lora. Patio interior
Nacionalidad: Polonia
- San Petersburgo 1796
Rey 1763 - 1795



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Comentario

La zarina Catalina II alcanzó un acuerdo con Prusia para repartirse el territorio polaco. Esa es la razón por la que presionaron para que Estanislao Augusto Poniatowski sea nuevo rey elegido, acabando con las dinastías extranjeras. Hombre culto, ilustrado, cosmopolita, había desempeñado importantes cargos en la diplomacia, era nativo del país y quería sacar a éste del atraso en que estaba sumido, apostando fuertemente por el cambio y el progreso. Con él, el pensamiento ilustrado llega y se difunde por Polonia. Los nobles no aceptaran las propuestas reformistas y presionaron a Rusia para que el monarca evitara las reformas. A favor de la política reformista se manifiesta un importante grupo de políticos e intelectuales. La situación alcanzará tal grado de tensión que Polonia se encontraba al iniciarse los años setenta al borde de la guerra civil. Aprovechando la delicada situación polaca, Rusia, Prusia y Austria acuerdan en el verano de 1772, en San Petersburgo, anexionarse parte del territorio polaco, y, curiosamente, el resto de la comunidad internacional permaneció indiferente al hecho. Según el acuerdo, Polonia perdería dos quintos de su territorio, en beneficio de sus vecinos.
Poniatowski, tras esta amputación, se dedicó con frenesí a las reformas. Su gobierno, a partir de ahora, se caracterizará por la profusión de medidas innovadoras en aras de conseguir la regeneración social, económica e intelectual que la sociedad necesitaba. Por otra parte, cuanto más avanzaba en las reformas, más se identificaba con su pueblo, apoyando el nacionalismo y buscando liberarse de la influencia extranjera.
A fines de los ochenta, aprovechando que Rusia está centrada en la guerra contra los turcos y había evacuado sus tropas de Polonia, el rey decide dar un giro fundamental a su política para sacudirse el yugo extranjero. El 3 de mayo de 1791 se proclama una Constitución por la que Polonia adopta definitivamente la forma de gobierno monárquico, pero transmisible por vía hereditaria, eligiéndose a la Casa de Sajonia para asumir esa soberanía; el catolicismo sigue siendo la religión oficial aunque se toleran otros credos religiosos; se sanciona el principio de separación de poderes. La reacción de Prusia y Rusia será invadir Polonia y realizar un nuevo reparto. Los polacos reaccionaron con energía. Aparece así una insurrección nacional, interclasista y patriótica, compuesta de gentes de toda clase y condición. La unidad pronto será resquebrajada y las tres potencias reaccionaran con firmeza, realizando un nuevo reparto por el que Polonia desaparecía como Estado soberano. Estanislao era obligado a dimitir y fallecía desalentado, poco después, en febrero de 1796, en su exilio de San Petersburgo.

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