Campomanes, conde de. Pedro Rodríguez Pérez

Campomanes
Nacionalidad: España
Santa Eulalia de Sorriba 1-8-1723 - 1802
Consejero de Estado 1792 - 1802



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Comentario

Miembro de una familia hidalga con una posición económica no muy holgada, inició sus estudios en Santillana del Mar teniendo como tutor a un tío materno que era canónigo de la colegiata. A los 15 años regresó a Asturias y toda la familia se instaló en Cangas de Narcea. Posiblemente estudió leyes en Oviedo antes de trasladarse a Sevilla donde obtuvo el grado de bachiller en leyes y cánones. En 1742 se establece en Madrid para trabajar en los bufetes de dos prestigiosos abogados de la corte, recibiendo una importante formación. Junto a Miguel Chirle completó sus estudios y obtuvo la licenciatura, consiguiendo en 1745 el título de abogado para abrir al año siguiente su propio bufete. Asegurada su posición económica y social, se casó con Manuela de Sotomayor Amarilla y Amaya, teniendo cuatro hijos.
Su relación con el mundo cultural madrileño fue muy intensa a través de tertulias y estudios. Se interesó especialmente por los idiomas, aprendiendo francés, griego, italiano, latín, árabe y hebreo. Al mismo tiempo inició su estudio de la historia al publicar "Disertaciones históricas de la Orden y Caballería de los Templarios" (1747) ingresando al año siguiente en la Academia de la Historia. La publicación de "Antigüedad marítima de la república de Cartago, con el periplo de su general Hannon" en 1756 le valió el ingreso en la Academia francesa.
Su acceso a la administración del Estado se produce en 1755 al ser nombrado asesor del Juzgado de la Renta del Servicio de Correros. Su labor fue muy positiva y en 1760 es nombrado por Carlos III ministro del Consejo de Hacienda. Dos años más tarde recibe el nombramiento de fiscal de lo civil del Consejo de Castilla, pudiendo poner en marcha sus planteamientos reformistas, convirtiéndose en uno de los pilares de la política ilustrada, tanto en cuestiones educativas como financieras.
En 1767 asumió la Fiscalía de la Cámara de Castilla, recibiendo un amplio número de nombramientos que desembocaron en el de consejero de Castilla en 1783. Carlos IV le mantuvo en su puesto, siendo nombrado gobernador en propiedad. En 1791, aduciendo motivos de salud, fue cesado de ese cargo para recibir un año más tarde el de consejero de Estado, cargo en el que se mantuvo hasta su muerte en 1802.

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