Portugal, María Manuela de

Convento de Cristo Rey (Tomar). Ventana
Nacionalidad: España
Coimbra (Portugal) 1527 - Valladolid 1545
Princesa



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Comentario

Los cuatro matrimonios de Felipe II se llevaron a cabo por cuestiones políticas, intentando con ellos estrechar relaciones diplomáticas. Continuando la dirección de su padre, Felipe casó en primeras nupcias, siendo aún príncipe, con una joven portuguesa de nombre María Manuela. La princesa portuguesa había nacido en Coimbra el 15 de octubre de 1527; sus padres eran el rey Juan III, hermano de la emperatriz Isabel, y la infanta Catalina, hermana de Carlos I, por lo que los cónyuges eran primos hermanos por partida doble, necesitando para la boda una dispensa papal.
El enlace se realizó por poderes en la localidad portuguesa de Almeirim el 12 de mayo de 1543, partiendo la princesa inmediatamente a Salamanca para encontrarse con su marido. La misa de velaciones se celebró en la ciudad castellana el 15 de noviembre del mismo año, recibiendo los novios la bendición del arzobispo de Toledo, Juan Pardo de Tavera. La joven pareja se trasladó pronto a Valladolid, donde Felipe dio muestras de su preocupación por la obesidad de su mujer, a pesar de que nos la describen como mujer atractiva, "en palacio, donde hay damas de buenos gestos, ninguna está mejor que ella". El padre del joven esposo estaba muy preocupado por evitar excesos en las relaciones sexuales de la pareja, abusos que se creían habían causado la muerte al príncipe Juan, hijo mayor de los Reyes Católicos. Para evitar dichos excesos, Carlos dio las pertinentes recomendaciones a su hijo y al ayo de Felipe para evitar frecuentes visitas del príncipe a su esposa e incluso que durmiesen juntos. Por eso se cuenta que en la noche de bodas, sobre las tres de la madrugada, don Juan de Zúñiga entró en la alcoba nupcial y separó a los jóvenes. La recomendación de Zúñiga es que el príncipe no mantenga continuas relaciones con su esposa para que "cada vez que llegue a su mujer lo haría con tanto deseo que sería muchas veces novio al año".
La madre de María aconseja a su hija sobre la obesidad que disgusta a Felipe y la advierte sobre los celos: "Pon todos los sentidos en el propósito de no dar jamás a tu marido una impresión de celos, porque ello significaría el final de vuestra paz y contento". Tras un año de matrimonio el deseado sucesor no llegaba por lo que se decidió aplicar a la joven frecuentes sangrías en las piernas, con el fin de quedar embarazada, lo que ocurrió en los primeros días de septiembre de 1544, seguramente que no debido a las sangrías.

En la medianoche del 8 de julio de 1545 nacía, tras un complicado parto, un niño que recibiría el nombre de Carlos. A los cuatro días del alumbramiento fallecía la princesa María Manuela, posiblemente debido a las temidas fiebres puerperales. En su momento se alegaron cuestiones peregrinas para justificar la muerte de la princesa como el haber comido un limón - otros cronistas apuntan a un melón - demasiado pronto tras dar a luz. A los 18 años Felipe quedaba viudo y con un hijo legítimo ya que se apunta a una posible relación por estas fechas con doña Isabel de Osorio, hermana del marqués de Astorga, con quien tendría dos hijos llamados Pedro y Bernardino.

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