Solimán II

Solimán el Magnífico
Nacionalidad: Imperio Otomano

Sultán 1520 - 1566



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Comentario

Con Solimán II la potencia imperial otomana alcanzará su máximo apogeo y su mayor poderío. Por su expansión en los Balcanes, Oriente Medio y el Mediterráneo oriental, recibirá el sobrenombre de "El Magnífico".
Sucedió a Selim I y en sus primeros años de mandato demostró su fuerza de empuje al orientar su política hacia el Continente europeo. La expansión balcánica se inició con la conquista de Belgrado (1521) y la toma de Rodas tras la rendición de los Caballeros Hospitalarios de San Juan (1522), completándose tras la victoria sobre Luis II de Hungría en la batalla de Mohács (1526), consiguiendo la desaparición del reino de Hungría y haciéndose dueño de la cuenca del Danubio. El trono húngaro sería ocupado por Juan Zapolya, candidato otomano, quien rindió homenaje al sultán.
Intentó en dos ocasiones apoderarse de Viena (1529 y 1532), sin resultados positivos, aunque llegó a las murallas de la ciudad. La facilidad con que los turcos llegaban a las puertas del Imperio Alemán supuso un duro varapalo psicológico para la Cristiandad ya que la Sublime Puerta podía alcanzar con facilidad el corazón de Europa.
Al no poder superar la barrera europea, Solimán se dirigió hacia Oriente Próximo, tomando Bagdad y Mesopotamia (1536) y llegando hasta la costa sur de la península arábiga, aceptando su supremacía los monarcas persas. En 1538 avanzó hacia la India. El Mediterráneo occidental fue el centro de los enfrentamientos con Carlos V. Solimán contó con la colaboración de Francisco I de Francia y el corsario berberisco Khair Eddin Barbarroja, artífice de la conquista de Argel y Túnez, plaza fuerte ésta que será reconquistada por el emperador en 1535.
La década de los cuarenta será también destacable para el Imperio, anexionando el reino de Hungría tras la muerte de Zalpoya. En 1543 el último rey abasí renuncia a su corona a favor del turco y Fernando de Austria deberá satisfacer un tributo anual al califa otomano. La negativa de Maximiliano II a efectuar esta imposición provocará el asalto a Sigetz en el que perderá la vida el Magnífico.
Fruto del amor de Solimán hacia la cultura es la magnífica mezquita que lleva su nombre en la actual Estambul.

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