Alba, Duque de. Fernando Alvarez de Toledo y Pimentel

III Duque de Alba
Nacionalidad: España
1507 - Lisboa 1582
General y consejero



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Comentario

La figura del duque de Alba se encuentra entre las más importantes de la historia del siglo XVI español. Su labor como militar implicado en los conflictos más destacados de su tiempo se compagina con la de cortesano, estableciendo a su alrededor un importante grupo de poder que recibirá la denominación de partido albista, enfrentado a los ebolistas de Ruy Gómez y Antonio Pérez.
Don Fernando fue educado en las armas por su abuelo, Fadrique Álvarez de Toledo, ilustre militar que había participado en numerosas campañas con los Reyes Católicos y Carlos I. En 1522 don Fernando, con quince años, contrae matrimonio con María Enríquez, miembro de una de las más prestigiosas familias castellanas, lo que nos muestra la importancia de la política matrimonial en la alta nobleza. De este enlace nacerán dos hijos: Fadrique y Diego.
Pronto el de Alba decidió participar en la guerra, abandonando su hogar para ponerse a las órdenes del condestable de Castilla y rendir Fuenterrabía (1524). Esta hazaña le valió su entrada en el ejército imperial, con el que participara en la toma de Argel (1535) y en la famosa batalla de Mühlberg (1547), donde el emperador vencerá a los protestantes.
Con el nuevo monarca, Felipe II, don Fernando tendrá un destacado papel tanto militar como político, defendiendo los postulados más rígidos e intransigentes con los que afianzar el papel de España en Europa. Participará en las guerras de Italia y en Flandes, donde su papel será destacado como sofocador de la revuelta, lo que motivará el encendido odio de la población hacia su persona. Como gobernador de los Países Bajos promovió la creación del Tribunal de los Tumultos e impulsó nuevos tributos, lo que convirtieron su gobierno en tremendamente impopular, propiciando su caída en 1573.
De regreso a España fue apresado por el rey, ya que don Fernando apoyaba el matrimonio de su hijo Fadrique frente al rechazo del monarca. Debemos considerar que los enlaces matrimoniales de la nobleza debían contar con el beneplácito real. Pero rápidamente el de Alba participará en un episodio militar: la conquista de Portugal, tras ser Felipe II nombrado rey del país vecino en las cortes de Thomar (1580). Su heroico papel motivará su nombramiento como condestable de Portugal y miembro de la Orden del Toisón de Oro. Poco tiempo tuvo de disfrutar de ambos honores, ya que don Fernando falleció en Lisboa en 1582, a los 75 años.

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