Felipe III

Felipe III, a caballo
Nacionalidad: España
Madrid 1578 - Madrid 1621
Rey 1598 - 1621



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Comentario

Nacido en 1578, el hijo de Felipe II y de Ana de Austria. En 1582 se le designó heredero al trono, cargo que ocupó sucediendo a su fallecido padre en 1598. Ese mismo año contrajo matrimonio con la archiduquesa Margarita, hija del archiduque Carlos y de María de Baviera, nieta del emperador Fernando I. Su afición a la caza le hizo delegar el gobierno en manos de los validos, el principal de ellos el duque de Lerma, Francisco Gómez de Sandoval. Tradicionalmente se ha asignado a este rey y su valido una imagen de indolencia y dejadez hacia los asuntos públicos; sin embargo, sí que existieron algunas iniciativas emprendidas para reformar determinados ámbitos de la administración y de búsqueda de soluciones a los problemas de la nación, los más principales de ellos el deterioro de la paz interior, dificultada por las tensiones entre los distintos reinos; la caída del peso de España en el conjunto de las naciones europeas y la crisis institucional. En 1602 se realizó una visita para evaluar y conocer las deficiencias y problemas de la administración, demostrando la existencia de una amplia y generalizada corrupción funcionarial en el seno del Consejo de Hacienda. Se supo también de la deficiente organización de las instituciones, alguna de las cuales veían sus competencias poco o mal definidas, lo que provocaba recelos y una deficiente labor administrativa. Como solución, se fijaron nuevas ordenanzas para eliminar las competencias entre los distintos organismos que formaban el Consejo de Hacienda.
Por otro lado, se intentó solucionar el retraso en las actuaciones administrativas haciendo que el Consejo de Indias dictaminase en días separados los asuntos relativos al gobierno, la guerra, la hacienda y la justicia.
Para proteger el comercio con las colonias americanas y los cargamentos de oro y plata que de allí provenían, amenazados por la piratería y el corso, se creó la Junta de Guerra de Indias. Además de la Indias, surgieron también otras Juntas como las de Desempeño (1603), la de Hacienda de Portugal (1660), etc, que no supusieron una fuerte reforma de las instituciones y cuyo efecto más inmediato fue reducir las competencias de los Consejos. Algunas Juntas tuvieron una duración corta, mostrando que la solución que se quiso dar a los problemas no fue acertada y que, además de no agilizar la función pública, su influencia sobre ella fue perniciosa e incapaz de resolver los problemas.
Con Felipe III las Cortes debieron ser convocadas con frecuencia para atender asuntos de fiscalidad -como los servicios de millones de 1601, 1608 y 1619-, con lo que su importancia creció considerablemente, así como su poder frente a la Corona. Se encargaban también de colaborar en la elaboración y vigilancia relativa del presupuesto de la Hacienda Pública, control que la Corona trató de evitar recurriendo a su poder sobre las ciudades mediante la distribución del patronzago y a su influencia sobre procuradores y poderes locales castellanos. En consecuencia, se intensificó el dominio efectivo del trono sobre el territorio, a pesar de la pervivencia de instituciones con las que en ocasiones competía, lo que derivó en una mayor capacidad de integración y la ausencia de repuestas en forma de conflicto.
En 1619 el duque de Lerma es apartado del poder, y con él cae en desuso la figura del valido plenipotenciario, figura que aparece cuestionada a partir de entonces y sujeta a restricciones. El aumento del poder de la monarquía supone también un mayor grado de control sobre las Cortes y otras instituciones. La Corte se estableció en Valladolid entre 1601 y 1606.
La crisis económica y el consejo de los arbitristas promovieron una política de no confrontación con el enemigo tradicional, Inglaterra, y con Holanda, quese plasmó en la paz con la primera, firmada en 1604, y en la Tregua de los Doce Años, con la segunda, firmada en 1609. La política pacifista se asentó también en una mejora de las relaciones con Jacobo I de Inglaterra y en una acertada política de enlaces matrimoniales, que unió a Luis XIII con una infanta española y al futuro Felipe IV con Isabel de Borbón. Sin embargo, pronto la tendencia se vio rota al observar el ventajoso aprovechamiento holandés del tratado de paz, a la "conjuración de Venecia", lo que abría un nuevo escenario de conflicto, esta vez en Italia, y al inicio de la Guerra de los Treinta Años. La difícl situación en Bohemia hizo que se dedicasen los esfuerzos militares hacia el Imperio, a pesar de los planes de Lerma de atacar Argel como continuación de la expulsión de los moriscos (1609).
El final del reinado sucedió en medio de graves enfrentamientos con las Cortes, acaecidos por el control ejercido por éstas en las concesiones de servicios. Felipe III falleció en 1621.

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