Federico III

Mercado callejero en una ciudad italiana
Nacionalidad: Sacro Imperio
- 1493
Emperador 1440 - 1493



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Comentario

Federico III de Estiria trató de establecer su potestad sobre el Imperio y sobre los territorios patrimoniales de los Habsburgo, divididos desde 1379. Para la consecución del primero de sus propósitos firmó el Concordato de Viena (1448) con la Santa Sede, asegurando así la integridad eclesiástica de Alemania y posibilitando cierto control imperial sobre la poderosa Iglesia germana. Federico mantuvo en todo momento muy buenas relaciones con Roma gracias a su posición firme contra los conciliaristas y a las influencias de su consejero Eneas Silvio Piccolomini -futuro Pío II- en el circulo de Eugenio IV.
Con el fin de fortalecer su autoridad, en 1455 rechazó la propuesta de los príncipes electores de crear un consejo imperial (Reichsregiment), al considerarlo un recorte de las competencias del emperador. Otras medidas a destacar dentro de la misma línea fueron la creación de un tribunal secreto bajo control imperial (Santa Vehma) y la firma de una tregua general entre príncipes, caballeros y burgueses en 1488.
Pese a sus esfuerzos no pudo evitar que los reinos de Hungría y Bohemia abandonaran momentáneamente la órbita imperial bajo los regentes Juan Hunyadi y Jorge Podiebrady, respectivamente. Matías Corvino, hijo del primero y rey electo de Hungría llegó incluso a tomar Viena, capital de los Habsburgo (1485). El monarca magiar ocupó Estiria, Carintia y la Baja Austria hasta 1490. El emperador, acosado por las incursiones otomanas en sus dominios entre 1471 y 1480, tuvo que realizar algunas concesiones territoriales a Polonia y Borgoña con el fin de reclutar aliados contra la "Sublime Puerta".
Si bien sus medidas de fuerza fracasaron rotundamente, no ocurrió lo mismo con su política de alianzas matrimoniales. Gracias a ella consiguió incorporar al patrimonio de los Habsburgo territorios tan dispares como Tirol y Borgoña (1482).

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