Averroes. Abu I-Walid ibn Rusd

Estatua de Averroes (Córdoba)
Nacionalidad: Al-Andalus
Córdoba 1126 - 1198
Filósofo y médico



Galería de obras


Comentario

Nacido en Córdoba, su nombre árabe era Abu I-Walid ibn Rusd. Es miembro de una prominente familia de juristas. Su abuelo había desempeñado el cargo de cadí e imán de la Gran Mezquita y es el autor de un famoso tratado legal. Su padre, también cadí, fomentó su educación entre destacados miembros de la intelectualidad cordobesa, como Abu Ya´far Harun de Trujillo, con quienes se familiarizó con las obras de Aristóteles, Galeno e Hipócrates. La amistad con el médico y filósofo Abu Ya´qub Yusuf también fue muy influyente para la personalidad y la obra de Averroes.
En 1169 Averroes, quien por entonces lleva diez años viviendo en Marraquech, gana la confianza del califa al serle presentado por Ibn Tufayl y obtiene el cargo de cadí en Sevilla y Córdoba. A la muerte de éste, le sucede como médico de cámara del soberano cordobés. La subida al trono de Ya´qub al-Mansur supone para Averroes el destierro a Lucena en 1195 y la prohibición de sus obras, deseoso el monarca de atraerse el favor del partido integrista de los alfaquíes. Sin embargo, en 1198 fue llamado a la corte, donde morirá meses más tardes.
La base del pensamiento averroista está en el intento de conciliar la teología musulmana con el pensamiento aristotélico, cuyos comentarios pronto serán traducidos al hebreo y al latín y ejercerán una profunda influencia en la escolástica medieval. Intentó conciliar la verdad religiosa -esto es, creencial- con la verdad filosófica -es decir, racional. Para Averroes, Dios ejerce de creador, siendo lo creado no consecuencia de Dios sino emanación de la divinidad. Así, puede interpretarse que lo creado, en tanto consecuencia de una acto divino, ha de ser eterno, de donde se deduce la eternidad de la materia y, por tanto, del mundo. Resolvió la distancia existente entre la inteligencia en acto y lo inteligible pensado, afirmando la participación del entendimiento humano (pensamiento) en el entendimiento agente (acción). Además, otra obra importante será "Tahafut al-tahafut", en latín "Destructio destructionis", en la que manifestará su desacuerdo con la crítica hecha años antes por Algazel a los seguidores de Aristóteles y otros filósofos griegos.
No obstante su marcada tendencia aristotélica, en algunos puntos se mantuvo crítico con el filósofo griego, destacando errores y flancos débiles de su sistema astronómico y del ptolemaico. En medicina, su obra "al-Kulliyat" ("Colliget", en latín) recoge los conocimientos vertidos por Aristóteles y Galeno en los ámbitos fisiológico, terapéutico, higiénico y patológico. Autor de unos "Comentarios a Aristóteles", su filosofía influyó de manera notable en los pensadores de los siglos XIII al XVI.

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