Romano I Lecapeno

Iglesia de Santa Sofía (Estambul, Turquía). Cúpula
Nacionalidad: Bizancio
- Proti 15-6-948
Emperador 17-12-920 - 944



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Comentario

Hijo de un campesino armenio, Romano Lecapeno se inició en la carrera militar donde alcanzó el grado de drungario de la flota imperial. Una de sus primeras acciones sería en la lucha contra Simeón de Bulgaria del año 917, en la que la victoria sonrió al búlgaro. La situación en la que quedaba el Imperio era desesperada y la regencia del patriarca Nicolás no había cubierto las expectativas. Se pensó que un régimen militar era lo idóneo para que el Imperio recuperara su vitalidad. El elegido sería Romano Lecapeno, iniciando así su periodo de regencia del joven emperador Constantino VII. Romano apartó hábilmente a la emperatriz y sus colaboradores y se hizo cargo de las riendas de la situación. Para afianzarse más consiguió que el joven Constantino se casara con su hija Elena, emparentando de esa manera con la familia imperial. El 24 de septiembre del año 920 era elevado a César y el 17 de diciembre coronado coemperador.
Simeón de Bulgaria no recibió de buena gana la noticia ya que él aspiraba a ese título por lo que se dispuso a atacar Constantinopla. Para ello firmó una alianza con el califa pero la diplomacia bizantina obtuvo un importante triunfo al ofrecer al soberano de Bagdad un pacto más ventajoso. Simeón no rehusó de su propósito y atacó la capital bizantina en 924, sin resultados positivos. Un encuentro entre Simeón y Romano zanjó el conflicto. El búlgaro pudo utilizar la dignidad imperial mientras que el título alcanzara a los límites de su territorio y el bizantino cerró un grave frente de lucha. Pedro de Bulgaria firmó, tras la muerte de Simeón (927), una alianza con Bizancio y se casó con una nieta de Romano. La paz en los Balcanes parecía más firme, reafirmándose la influencia bizantina en los países de la zona.
Cuando Romano se encontró con el suficiente respaldo tanto interior como exterior decidió dar un paso más en su carrera hacia el triunfo. Se convirtió en emperador principal y Constantino VII en coemperador, al tiempo que sus hijos Cristóforo, Esteban y Constantino también recibían el nombramiento de coemperadores. Incluso Cristóforo ocupaba el rango de segundo emperador y presunto sucesor de su padre. Romano se rodeó de eficaces colaboradores mientras que la Iglesia permaneció fiel al nuevo emperador, en parte porqué su propio hijo menor, Nicolás, fue nombrado patriarca en 933.
Una vez solucionado el peligro búlgaro, Romano inició una serie de ofensivas en Oriente en Armenia y el norte de Mesopotamia. Melitene sería ocupada de manera definitiva en 934. Los Hamdaníes reaccionaron invadiendo Armenia y devastando la región de Colonea. La retirada hamdaní (940) será aprovechada por Bizancio para solucionar sus conflictos con los rusos, obteniendo una importante victoria naval gracias al fuego griego. La reacción rusa del año 943 motivó la firma de un tratado al año siguiente que establecía la paz en la zona. Cerrado este frente, Bizancio se pudo dedicar a la cuestión oriental, reanudando las operaciones en Mesopotamia donde consiguió importantes victorias que elevaron el prestigio bizantino en la zona. De esta manera importantes tribus árabes se pasaron al Imperio para ser asentadas en sus provincias tras su conversión al cristianismo.
En la obra legislativa de Romano I destaca su especial interés por la protección de la pequeña propiedad, base del Estado bizantino ya que "la pequeña propiedad aporta grandes beneficios mediante el pago de impuestos y prestación del servicio militar; estas ventajas desaparecen cuando disminuya el número de pequeños propietarios" en palabras del propio emperador. Estas medidas pondrán en pie de guerra a los poderosos contra el Estado.
La ambición mostrada por los hijos de Romano acabaron con el gobierno y la vida de éste. Temiendo que el poder recayera a la muerte de su padre en el legítimo emperador -Constantino VII- Esteban y Constantino dieron un golpe de Estado y el 16 de diciembre de 941capturaban a su padre, siendo deportado a la isla de Proti. En este lugar Romano Lecapeno falleció el 15 de junio de 948, pasando sus últimos años como monje. El beneficiado de la situación será el propio Constantino VII ya que capturará a los rebeldes y los enviará al exilio.

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