Miguel III

Monasterio de Laura en el Monte Athos (Grecia)
Nacionalidad: Bizancio
- 24-9-867
Emperador 842 - 867



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Comentario

Miguel III tenía seis años cuando su padre -Teófilo, hijo de Miguel II- fallecía en el año 842. La regencia quedará en manos de su madre, la emperatriz Teodora, acompañada en las labores gubernamentales por Bardas y Petronas, hermanos de la emperatriz, y el favorito Teoktistos. El consejo de regencia consideró que su objetivo principal era restaurar el culto a las imágenes. En marzo de 843 un sínodo restablecía solemnemente el culto. De esta manera acababa la lucha iconoclasta.
Teoktistos se hizo paulatinamente con la dirección del consejo de regencia, convirtiéndose en el único consejero de Teodora. La lucha contra los musulmanes será el siguiente objetivo, dirigiéndose el favorito a Creta al frente de una poderosa flota para restablecer durante un año la soberanía bizantina en la isla. Los musulmanes se resarcieron de la pérdida al derrotar en 844 al favorito en la desembocadura del Bósforo. Los éxitos iniciales de los musulmanes se frenaron por conflictos internos que motivaron la firma de una paz entre ambas potencias, intercambiándose prisioneros (846).
La rebelión de los paulicianos y de los eslavos en el Peloponeso serán felizmente sofocadas por la emperatriz. Sin embargo, a pesar de estos resultados positivos se produjo un golpe de Estado en Constantinopla contra Teodora y Teoktistos. El conductor de la rebelión será Bardas quien en nombre de su sobrino el emperador recuperó el poder. El favorito fue asesinado y Teodora será enviada a un convento en compañía de sus hijas.
Bardas se convierte en el verdadero dueño de la situación, siendo nombrado césar al final de su vida. Durante su gobierno se desarrolla un importante despliegue cultural -que ya se había iniciado en la regencia- gracias especialmente a la fundación de la universidad junto al palacio de Magnaura. En esta universidad destacará la figura de Focio, quien se convertirá en patriarca de la Iglesia bizantina. Esta entrará en un nuevo momento de enfrentamientos, tanto internos como con Roma.
La lucha contra los musulmanes se reactivó aunque las posiciones en Sicilia y el sur de Italia se iban perdiendo paulatinamente. La situación era diferente en Asia Menor donde la región de Samosata será saqueada, estableciendo en la frontera un amplio número de fortalezas. El 3 de septiembre del año 863 las tropas bizantinas infligían una severa derrota a las califales en Paflagonia, aniquilando al ejército musulmán, lo que motivó un giro en la lucha contra el califato.
Las relaciones con los pueblos del norte también experimentarán una favorable evolución. A pesar de que los rusos asediaron Constantinopla en 860, Miguel reaccionó con éxito. Las relaciones con el incipiente Estado ruso se estrecharon desde este conflicto y Bizancio emprendió una importante actividad misionera en la zona. Las relaciones con los jázaros también vivieron momentos de esplendor, enviando misioneros que cristianizaron este territorio. Para evitar que Bulgaria se desplazara hacia el Imperio Carolingio, Miguel envió un ejército a la frontera búlgara y la evangelización de la zona fue realizada por Bizancio.
En los últimos años del gobierno de Miguel III se manifiesta el punto culminante del conflicto religioso entre Roma y Constantinopla. Focio contó con el apoyo del emperador y su consejero. El papa Nicolás I era excomulgado y la doctrina romana considerada herética.
El ascenso de Basilio I acabará con el gobierno de Miguel. Su amistad motivó que ambos planearan asesinar al consejero Bardas pero la ansiedad de poder manifestada por Basilio provocó el asesinato del propio emperador en la noche del 23 al 24 de septiembre de 867.

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