León VI

Iglesia de San Apolinar in Classe (Ravena). Arcángel San Miguel
Nacionalidad: Bizancio
- 12-5-912
Emperador 886 - 912



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Comentario

La muerte del primogénito Constantino sumió a Basilio I en un estado de profunda depresión. El 29 de agosto del año 886 fallecía el emperador tras sufrir un accidente de caza. Su hijo León VI, a pesar de las desconfianzas manifestadas por Basilio hacia él, será su sucesor. En teoría debía compartir el trono con su hermano Alejandro, pero éste abandonó los asuntos de Estado, interesándose por la vida placentera.
La amplia cultura de León VI y su afición por variadas disciplinas le valdrán el sobrenombre de "El Sabio". Se interesó por la literatura y por la Antigüedad, apreciándose cierto poso teológico en sus escritos, posiblemente por la influencia de su principal maestro Focio. Su labor como legislador debe ser destacada, estando considerado como el verdadero sucesor de Justiniano en este aspecto. Recopiló en los 60 libros que constituyen las "Basilika" las leyes bizantinas, tanto de derecho canónico como civil, utilizando las fuentes griegas. También publicó una colección de 113 edictos recogidos con el nombre de "Novellae". El sistema administrativo y el aparato burocrático del Imperio alcanzarán una considerable perfección en estos años.
Tras un largo periodo de paz, las relaciones entre Bizancio y Bulgaria sufrieron un cambio. Simeón de Bulgaria entró en territorio bizantino y derrotó al ejército imperial en el año 894, lo que motivó la solicitud de ayuda a los húngaros por parte del emperador. Estos atacaron la espalda de Simeón y devastaron el norte de Bulgaria. Nicéforo Focas ocupaba la frontera sur y la flota imperial bloqueaba la desembocadura del Danubio. Simeón solicitó un armisticio y aprovechó la tregua para pedir ayuda a los pechenegos. Con esta colaboración, los húngaros eran derrotados y Simeón atacaba a los bizantinos, venciendo en Bulgarophygo (896). La paz sellada entre Bulgaria y Bizancio comprometía al pago de un tributo al vencedor, en este caso Simeón.
El frente asiático continuaba abierto ya que Armenia era víctima de continuos saqueos musulmanes. Nicéforo Focas se hizo cargo de la situación y obtuvo una importante victoria en Adana. Sin embargo, no pudo repetir los éxitos en Sicilia donde los musulmanes ocupaban la totalidad del territorio insular (902) al tiempo que los mares Egeo y Mediterráneo eran controlados por la flota musulmana, dirigiendo continuos ataques devastadores a las costas bizantinas. Tesalónica cayó en manos islámicas en 904, consiguiendo un rico botín y numerosos prisioneros. Visto por donde procedían los ataques del califato, se desarrolló un plan para fortalecer la flota y las ciudades costeras, obteniendo un importante triunfo en el mar Egeo. Pero el resurgir de la flota bizantina fue un canto de cisne ya que en la primavera de 912, tras sufrir un contundente golpe en Creta, fue destruida durante el camino de regreso a Constantinopla.
La situación interna de los últimos años de reinado de León VI tampoco es muy estable, motivada por los cuatro enlaces matrimoniales del emperador. La primera boda con Teófano, obligado por Basilio I, no fue muy exitosa. Al enviudar, León se casó con su amante Zoe Zautzina, quien falleció en 899 sin dar un heredero masculino al trono. En el verano del año siguiente León se casaba con la frigia Eudocia Baiana que murió en 901. Para evitar conflictos con la Iglesia buscó una amante que le dio un hijo en 905. Constantino VII era bautizado el 6 de enero de 906 y la madre, Zoe Carbonopsina, contraía matrimonio con el emperador. Esta boda provocó las iras de la Iglesia bizantina por lo que León VI recurrió a Roma donde obtuvo la dispensa del papa Sergio III. El 12 de mayo de 912 moría León VI habiendo conseguido que su hijo fuera coronado, continuando de esta manera la dinastía inaugurada por su padre.

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