Constante II

Murallas de Constantinopla (Restos)
Nacionalidad: Bizancio
- 15-9-648
Emperador 641 - 648



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Comentario

Cuando Heraclonas se hizo con la soberanía única del Imperio, tras la muerte de su hermano Constantino III, se produjo una revuelta generalizada en Bizancio contra el emperador y su madre, Martina. Las tropas de Asia Menor se rebelaban y los gobernantes eran destronados y exiliados a Rodas por decisión del Senado. Constante II -que tenía once años- era designado emperador bajo la tutela senatorial.
Los musulmanes seguían presionando las fronteras imperiales. Alejandría era abandonada en 642 y el poderío islámico se extendía hasta Libia con el califa Omar. La muerte del califa y su sustitución por Otman motivó la contraofensiva bizantina y se recuperó Alejandría aunque de manera efímera.
El gobernador sirio Muawiya se dirigió a Armenia y Capadocia, regresando con un rico botín y numerosos prisioneros. Su siguiente objetivo será Chipre a donde llegó con una poderosa flota y Constante compró una tregua por tres años. Aún así Rodas y Creta eran saqueadas y Muawiya se dirigía a Bizancio. La batalla definitiva tuvo lugar en la costa de Licia (655), acabando con la victoria musulmana. La hegemonía marítima bizantina se quebrantaba pero Muawiya, proclamado califa, firmó un acuerdo con Bizancio para poder dedicarse por completo a sofocar la guerra civil que se produjo en sus territorios.
La paz impuesta en oriente permitió que Constante dedicara sus esfuerzos a las zonas europeas. Buena parte de los eslavos balcánicos tuvieron que reconocer la soberanía bizantina. El éxito hizo que el emperador dirigiera su atención hacia la zona occidental donde los conflictos religiosos eran cada vez mayores. Constante intentó una conciliación religiosa pero no recibió el necesario apoyo del papa Martín I. El exarca de Ravena recibió al orden de acudir a Roma y detener al papa pero cuando llegó a la Ciudad Papal decidió poner toda Italia bajo su propia soberanía. La muerte del exarca Olimpo supuso el final de esta sublevación. El nuevo exarca sí cumplió su cometido y llevó a al papa Martín a Constantinopla, donde compareció ante el Senado, siendo condenado al exilio.
Constante tomó la extraña decisión de trasladar la capital del Imperio a occidente lo que demuestra la importancia aún para el emperador de la política occidental. En Tarento inició con éxito la guerra contra los lombardos, poniendo sitio a Benevento. Pronto tuvo que retirarse a Nápoles desde donde se dirigió a Roma para una visita de doce días. La nueva residencia imperial sería fijada en Siracusa donde la información existente sobre su estancia es muy limitada. El 15 de septiembre de 668 sería asesinado en el baño por un ayuda de cámara, ejecutor de un complot en el que participaron grandes familias bizantinas y armenias. La rebelión sería sofocada por el exarca de Ravena y Constante II era sucedido por su hijo Constantino IV, al que había asociado al trono en 654.

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