Basilio II

Monasterio de Laura en el Monte Athos (Grecia)
Nacionalidad: Bizancio
- 15-12-1025
Emperador 976 - 1025



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Comentario

Con Basilio II, hijo de Romano II, el poder bizantino alcanzará su momento culminante. A la muerte de Juan I Tzimiscés será su cuñado Bardas Skleros el candidato a ocupar el cargo de regente, siguiendo la línea de monarcas dependientes de los mayordomos como en la casa real merovingia o el sultanato de Bagdad. Pero la energía de Basilio II impidió este destino. Ocupó el poder junto a su hermano Constantino, apoyados por su tío abuelo Basilio.
La preparación de Basilio II para los asuntos de gobierno era nula ya que había sido educado como un inútil accesorio en manos de los regentes. El emperador tendrá que hacerse con la ayuda de su tío abuelo quien controlará la situación con mano dura y hacia él se dirigirán los movimientos sediciosos. De esta manera, Basilio II se irá curtiendo en el ejercicio del poder. Bardas Skleros se hará proclamar emperador por sus tropas en el verano de 976. Asia Menor y Nicea caían en sus manos, dirigiéndose a Constantinopla en 978. Bardas Focas será el general que acabe con esta revuelta, refugiándose el derrotado Skleros en la corte califal. Así acababan tres años de guerra civil.
A continuación se producía la ruptura entre Basilio y su tío abuelo. El emperador ansiaba ejercer el poder sin necesidad de un regente y el enfrentamiento entre los dos hombres más poderosos de Bizancio no tardó en llegar. Basilio saldrá vencedor y enviará al exilio a su regente. Desde el año 985 se inicia el verdadero reinado de Basilio.
Su primera empresa personal será la campaña emprendida en los Balcanes donde había surgido con fuerza el Imperio Macedónico dirigido por Samuel. El macedónico venció en el primer encuentro y amplió sus fronteras hasta el mar Negro. Esta derrota en los Balcanes motivó que los grandes bizantinos contrarios a Basilio aprovecharan para sublevarse. Estallaba de esta manera una nueva guerra civil y Bardas Focas se proclamaba emperador (agosto de 987) con el respaldo de la nobleza terrateniente y el mando militar. Toda la zona de Asia Menor era ocupada por el usurpador que se dirigía peligrosamente a Constantinopla. Basilio reclamó la ayuda de Vladimir de Kiev que resultó providencial. La llegada de seis mil hombres rusos a Bizancio y la dirección del emperador, sirvió para vencer a los rebeldes en la batalla de Abydos. Bardas murió y la sedición finalizaba. Basilio recuperaba el poder este 13 de abril del año 989. Vladimir recibió en recompensa la mano de la hermana de Basilio, Ana Porfirogeneta y las tropas rusas permanecieron en el seno del ejército bizantino de manera permanente.
Estas continuas disputas afectaron a la personalidad de Basilio, que se convirtió en un hombre desconfiado y sombrío, sin amigos ni relaciones. No se casó y evitó todo consejo en los asuntos de gobierno. Esta soledad se manifiesta también en su forma de hacer política, siendo un verdadero autócrata.
La política agraria de Romano Lecapeno será continuada para frenar las pretensiones de la nobleza terrateniente y del clero. Soldados y campesinos saldrán favorecidos de esta política ya que los poderosos debían de hacerse cargo de las contribuciones pendientes de pago.
Una vez sofocada la guerra civil y controladas las pretensiones de los poderosos, Basilio volvió a sus empresas exteriores. Su principal objetivo será acabar con el zar Samuel. Para ello buscó la colaboración del resto de soberanos balcánicos. En la primavera del año 991 inició las campañas contra el Imperio Macedónico que duraron varios años. Sin embargo, tuvo que interrumpir este frente de lucha al aparecer uno nuevo: los fatimitas habían invadido Siria y Antioquía estaba en peligro. Basilio se digirió personalmente a este frente de guerra al que puso fin en unos 5 años. Aprovechando la ausencia del emperador Samuel tomó la iniciativa y se dirigió hacia Grecia donde avanzó hasta el Peloponeso al tiempo que tomaba el reino de Kiev.
Basilio reaccionó en el año 1001 y volvió a los Balcanes. Tras casi quince años de guerra casi ininterrumpida Bizancio conseguía la victoria sobre el ejército de Samuel. Los 14.000 prisioneros capturados fueron cegados -excepto algunos que perdieron un solo ojo para conducir a sus compañeros ante el zar- y Samuel falleció cuando contempló el tétrico cortejo. La Península Balcánica estaba de nuevo bajo dominio bizantino y Basilio dirigió sus esfuerzos a intervenir con éxito en Armenia. Su siguiente paso sería la preparación de una campaña contra los musulmanes en Sicilia. Sin embargo, Basilio fallecía el 15 de diciembre de 1025 dejando un amplio Imperio que llegaba desde el mar Adriático hasta las montañas de Armenia y del Danubio al Eufrates.

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