Abd Allah

Mezquita de Córdoba. Puerta lateral
Nacionalidad: Al-Andalus
844 - 912
Emir 888 - 912



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Comentario

Las rebeliones marcan el reinado de Abd Allah, sucesor de Almundir al ser ambos hijos de Muhammad I. En Sevilla se enfrentaron miembros de poderosas familias por el poder, al igual que en Granada. Las luchas entre árabes e hispanomusulmanes -llamados muladíes- eran cada vez más enconadas, al considerarse los primeros los únicos dueños del poder que era reclamado por los segundos. De alguna manera el emir intentó mantenerse al margen de las luchas para concentrar toda su fuerza en sofocar la rebelión de Umar ibn Hafsun que ya duraba desde el año 880. Para acabar con la revuelta Umar y Abd Allah alcanzaron un pacto por el que el rebelde se convertía en gobernador de la zona, dependiendo en todo momento de Córdoba. Pero Umar volvió a demostrar que actuaba libremente cuando inició conversaciones con el gobernador de Qayrawuán (actual Túnez) para conseguir apoyo militar y convertirse en emir de al-Andalus. La extensión de los dominios de Umar alcanzaba las actuales provincias de Granada, Jaén y Málaga. La encarnizada lucha con Umar motivó que el rey Alfonso III extendiera sus territorios a costa de las tierras andalusíes, sin poder Abd Allah evitar la expansión cristiana. Bien es cierto que durante la mayor parte de su reinado el poder del emir se reducía a Córdoba y su región circundante, ya que los clanes locales habían ocupado el poder, acercándose a un sistema feudal. Sin resolver el conflicto, Abd Allah falleció designando como sucesor a su nieto Abd al-Rahman III.

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