Wamba

Estatua de Wamba (Madrid)
Nacionalidad: Hispania
- 688
Rey 672 - 680



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Comentario

El reinado de Wamba es de los más conocidos entre los monarcas visigodos de Hispania. Sucedió a Recesvinto y sufrió en sus primeros años de reinado una revuelta nobiliaria encabezada por Ilderico. En esta ocasión sería la región de Septimania, el sudeste de la actual Francia, donde se encendió la rebelión, siendo enviado el dux Paulo para sofocarla. Pero el dux se unió a la rebelión, atrayendo a un importante número de nobles de la Narbonense que proclamaron rey de Narbona a Ilderico. Estos hechos se producían mientras Wamba combatía a los vascones en los valles de Cantabria, por lo que tras su victoria en el norte del país, Wamba se dirigió al sur de Francia para acabar con los focos rebeldes. Tarragona, Barcelona y Narbona caían en sus manos, alcanzando la ciudad de Nimes donde se refugiaba Paulo, quien se rindió ante el monarca. El obispo de Narbona intercedió por los sublevados que vieron conmutada la pena de muerte por la prisión. Esta sublevación nobiliaria motivó que Wamba reorganizara el ejército mediante una ley por la que se obligaba a nobles y eclesiásticos -bajo pena de destierro y confiscación de bienes- formar tropas en caso de invasión o rebelión.
El IX Concilio de Toledo del año 675 motivó el establecimiento de medidas disciplinarias dirigidas a corregir abusos y vicios eclesiásticos. Los obispos veían como se regulaban numerosas prerrogativas anteriores lo que posiblemente motivó que el metropolitano de Toledo, Julián, interviniese en la conjura que acabó con el poder de Wamba. El rey fue narcotizado, tonsurado y vestido con el hábito religioso lo que le obligaba a renunciar a la corona. Cuando Wamba recuperó la consciencia, se retiró al monasterio de Pampliega en la provincia de Burgos, donde murió en el año 688. Ervigio, cabeza visible de la conjura, recibía la corona y la unción regia de manos del obispo Julián.

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