Scoto Eriúgena, Juan

Relicario para guardar la campana de San Patricio
Nacionalidad: Irlanda
Irlanda 810 h. - 877
Teólogo



Galería de obras


Comentario

Entre las figuras más sobresalientes de la cultura altomedieval destaca Juan Scoto Eriúgena, director durante una temporada de la escuela palatina de París. Después se trasladó a Inglaterra donde pudo posiblemente regentara una escuela monástica en Malmesbury, donde sería asesinado por uno de sus discípulos.
En sus escritos se manifiesta la exaltación de la fe sobre la filosofía. Concibe el mundo dividido en cuatro naturalezas: "naturaleza que crea y no es creada", Dios como autor del mundo; "naturaleza creada que crea", las ideas producidas por Dios; "naturaleza que es creada y no crea", lo seres generados por Dios; y "naturaleza que ni crea ni es creada", Dios en cuanto fin último de la creación. De esta manera Scoto se introduce dentro del neoplatonismo influido por las tesis de san Agustín, por lo que se trata de una de las más importantes vías de la difusión del neoplatonismo en época medieval. Sus ideas sobre la predestinación y sobre la eucaristía serían condenadas por diversos concilios eclesiásticos.
Entre sus escritos destacan "De divisione naturae" y "De predestinatione" así como las traducciones encargadas por Carlos el Calvo del "Corpus aeropagiticum" del Pseudo-Dionisio o del "De hominis opoficio" de Gregorio de Nisa.

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