Carlos el Craso. Carlos

Trono de Carlomagno
Nacionalidad: Sacro Imperio
839 - 13-1-888
Emperador 881 - 887



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Comentario

En el año 876 Carlos el Craso era nombrado rey de Alemania a la muerte de su padre, Luis el Germánico. Ya había participado en las luchas entre su padre y Carlos el Calvo, dirigiendo las tropas germánicas que taponaban el paso hacia los Alpes. En el verano del año 879 recibía los derechos sobre Italia y en octubre ocupa la zona norte sin dar a conocer sus intenciones al papa Juan VIII. Los altos dignatarios nobiliarios y eclesiásticos italianos le juran fidelidad en el mes de enero de 880. Inmediatamente partió para Germania donde había fallecido sus hermanos Carlomán (880) y Luis (882) lo que le convertía en rey de toda la Germania. Cuando toda la herencia de su padre estaba en sus manos, Carlos regresó a Italia -donde los musulmanes seguían haciendo de las suyas- para ser coronado por el pontífice en el mes de febrero de 881.
El conflicto que vivía Francia tras la muerte de Luis II el Tartamudo -dos jóvenes reyes llamados Luis III y Carlomán sufrían la usurpación de un noble- motivó una reunión de los carolingios vivos liderada por Carlos en la que se creó una fuerza de intervención en Francia para acabar con el usurpador. Carlos quedaba como protector de sus sobrinos. Esta unificación momentánea motivó la renovación de las esperanzas unificadoras del reino franco.
Un nuevo peligro surgió para los francos. Ahora llegaba del norte y estaba representado por los piratas escandinavos. Carlos movilizó un potente ejército que se dirigió contra los invasores, comprando su retirada hacia la región de Frisia. Sin embargo, Carlos no alcanzó las expectativas que se habían puesto en él. Los piratas normandos en el año 885 estaban acampados junto a París lo que motivó la reacción del emperador que envió a su mejor general a socorrer la ciudad. Al no poder alcanzar una victoria compró la paz con el pago de un tributo de 700 libras de plata. En noviembre abandonó París para trasladarse a Alsacia donde se sometió a una operación en la cabeza, iniciando un periodo de decadencia física. Se convierte en un hombre desconfiado y empieza a tener alucinaciones. Las rebeliones estallan por todos los lados del Imperio por lo que los nobles deponen a Carlos en la dieta de Tribut (887) siendo exiliado a Suabia donde muere el 13 de enero del año 888.

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