Julia Domna

Dama atendida por sus esclavas
Nacionalidad:
Siglo II




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Comentario

Julia Domna era natural de Emesa (Siria) e hija de Julio Bassiano, sumo sacerdote del dios solar, Baal. El horóscopo vaticinó a Julia que se casaría con un rey como en efecto ocurrió en el año 185 al contraer matrimonio con el emperador romano Septimio Severo. Fruto de ese enlace nacieron dos varones: Caracalla y Geta. Mujer de gran inteligencia y valor, culta y refinada, Julia va a ocupar un papel preponderante en la política de su tiempo. El papel ocupado por la emperatriz motivará las envidias del jefe del pretorio, Cayo Fulvio Plautiano, quien consiguió convencer a Severo de que su esposa era adúltera, siendo enjuiciada. Durante este proceso, Julia Domna se refugió en la filosofía, convirtiéndose desde ese momento en una de las mayores promotoras de la cultura oriental en Roma. La muerte de Plautiano motivó el cierre del proceso. Desde ese momento nadie tuvo más influencia sobre el emperador que Julia, participando en el consejo imperial al tiempo que tomaba decisiones de alta política.
A la muerte de Severo, Julia tuvo que contemplar el enfrentamiento entre sus hijos y el asesinato de Geta en su presencia. Domna apoyó a su hijo Caracalla hasta las últimas consecuencias, convirtiéndose en su compañera y consejera, siguiendo la política iniciada por su esposo.
El levantamiento de las tropas contra Caracalla, dirigido por Macrino, motivó que la anciana Julia eligiera el suicidio por inanición, sabedora de que había sido relegada de todas las decisiones gubernamentales y ordenado el traslado con su familia a Emesa. Durante el reinado de su nieto Severo Alejandro será deificada al igual que su hermana Julia Mesa.

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