Vespasiano. Tito Flavio Vespasiano

Busto de Vespasiano
Nacionalidad: Roma
Reate 9 - Cutilia 79
Emperador 69 - 79



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Comentario

Miembro de una modesta familia, Vespasiano inició el cursus honorum alcanzando todos los cargos públicos. Participó en las guerras de Germania y Britania de los años 42 al 47, siendo elevado al cargo de cónsul en el 51 como recompensa a sus triunfos. La guerra civil del año 68-69 -tras la muerte de Nerva- le sorprendió en Oriente donde las legiones le aclamaron emperador en el año 69, siendo reconocido por las demás legiones y por el Senado.
La situación del Imperio cuando Vespasiano se hizo con el poder era bastante crítica, especialmente en Oriente donde continuaba la revuelta judaica. Vespasiano envió a su hijo Tito a Judea para sofocar la rebelión, cayendo la ciudad de Jerusalén en sus manos tras seis meses de sitio. El triunfo de Tito fue celebrado de manera multitudinaria en las calles de Roma, siendo ajusticiado uno de los cabecillas de la rebelión al pie del Capitolio. En el norte también estalló una revuelta. Los batavos dirigidos por Julio Civil contaron con el apoyo de algunas legiones rebeldes a Vespasiano, lo que motivó que galos, treverios y germanos se sumaran al movimiento. En el verano del año 70 las tropas romanas se dirigieron al combate con los rebeldes que fueron derrotados, lo que obligó a Civil a firmar la paz. Pero pronto surgieron nuevos frentes de conflicto, especialmente en el Ponto, el Danubio y Britania. Todos los movimientos rebeldes fueron sofocados pero a un elevado coste humano y económico. La disciplina militar se había debilitado y los soldados pensaban que eran los dueños de la situación.
Vespasiano tuvo que tomar extremas medidas, encaminadas a recuperar la disciplina militar y controlar el gasto, introduciendo nuevos impuestos y obteniendo excelentes resultados. Se cubrió el déficit económico e incluso se alcanzó el superávit. También llevó a cabo un ingente programa de construcciones en Roma donde se inició la construcción del Coliseo, el Foro o el templo de la Paz. Siguió la política de César y Claudio respecto a las provincias, concediendo derechos de ciudadanía de manera generosa a los habitantes occidentales, incluso incluyó en las listas de senadores y caballeros a miembros de las provincias. Con el Senado las relaciones fueron estables, especialmente tras exiliar a los miembros del partido republicano y a los filósofos estoicos y cínicos que les apoyaban.
Para evitar problemas sucesorios, Vespasiano asoció al trono a sus hijos Tito y Domiciano que continuaron con su labor tras el fallecimiento del anciano emperador en el verano del año 79.

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