Mario, Cayo

Mario
Nacionalidad: Roma
Arpino 157 a.C. - Roma 86 a.C.
Político y militar



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Comentario

Hijo de un bracero, Mario se enroló muy joven en el ejército, participando heroicamente en el sitio de Numancia a las órdenes de Publio Cornelio Escipión Emiliano. A su regreso a Roma contrajo matrimonio con Julia, miembro de una familia de la baja nobleza, y fue elegido tribuno. Participó en la guerra contra Yugurta -primero como legado de Cecilio Metelo- y de nuevo en Roma fue elegido cónsul a pesar de las resistencias del Senado por pertenecer a la clase plebeya. Se encaminó a Africa al mando de las tropas y al poco tiempo Yugurta solicitó la rendición. Durante seis años seguidos Mario fue elegido cónsul poniendo en marcha una profunda reforma del ejército al introducir a los proletarios -atraídos por una suculenta paga, la promesa del botín y el reparto de tierras tras el triunfo- al tiempo que se incorporaban novedades tácticas.
Nuevos peligros se cernían sobre Roma tras la guerra en Africa. El más inmediato procedía de las Galias donde los cimbros y los teutones estaban dispuestos a invadir la península Itálica. Mario esperó a los invasores en los Alpes y les infligió dos sonoras derrotas -Aquae Sextiae (102 a.C.) y Vercellae (101 a.C.)-, siendo recibido en Roma como un héroe.
Desde ese momento Mario se vinculó al partido democrático para conseguir la distribución de tierras y trigo entre sus veteranos aplicando las leyes de los Gracos. El Senado reaccionó con contundencia y formó un bloque con la nobleza contrario a Mario y sus medidas. Los incidentes que se produjeron acabaron con el asesinato de Cayo Mennio y Glaucia, candidatos aristócrata y popular al consulado. El Senado exigió a Mario que restableciera la situación por lo que tuvo que acabar con sus propios colaboradores, promotores de los asesinatos. Esta acción no fue del agrado de una parte de la opinión pública por lo que Mario abandonó temporalmente los asuntos políticos y se marchó a Oriente.
Sin embargo pronto regresó a Roma para sofocar la revuelta social que había estallado en la península Itálica. Para poner fin al conflicto el Senado concedió la ciudadanía romana a aquellos que lo deseasen con tal de abandonar las armas. Pero la paz de esta guerra civil duró poco tiempo ya que al año siguiente (88 a.C.) Sila era elegido cónsul, enfrentándose los ejércitos de Mario y Sila. La victoria de Sila motivó que Mario tuviera que huir a Africa, lo que suponía el triunfo del Senado sobre la Asamblea. Sila abandonó Roma y se trasladó a Grecia para dirigir la guerra contra Mitrídates del Ponto.
De nuevo estalló la guerra civil en Roma y Mario regresó de Africa para apoyar a los populares. A la cabeza de un ejército constituido por esclavos entró en Roma y acabó con la mayoría de los senadores y un buen número de patricios que fueron condenados a muerte. Mario y Cinna fueron elegidos cónsules, imponiendo un régimen de terror durante un año. En estos momentos Mario murió.

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