Tiglatpileser III

Príncipe sargónida cazando
Nacionalidad: Asiria

Rey 744 a.C. - 727 a.C.



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Comentario

En el año 746 a.C. estallaba una revuelta en la región asiria de Kalhu que permitía el ascenso al trono de Tiglatpileser III gracias a un golpe de Estado. Con este gesto finalizaba la crisis abierta en 827 a.C. durante el reinado de Salmanasar III. Tiglatpileser III había conseguido reducir el poder de la alta nobleza y restablecer la autoridad monárquica. Este triunfo permitía al rey afrontar la difícil situación que se vivía en las fronteras, consiguiendo Tiglatpileser III convertirse en el fundador del Imperio Asirio.
Babilonia y el país de Namri serán los primeros objetivos del monarca, asegurando con su sumisión las fronteras del sur. Asegurada esta zona del imperio, Tiglatpileser III se dirigió al norte donde consiguió una victoria decisiva contra Sardur de Urartu y sus numerosos aliados arameos en Comagena (743 a.C.). Con este triunfo se consiguió a la vez la sumisión de Tiro, Cilicia, Damasco y Karkemish. En la siguiente campaña de conquista se dirigió a Israel, en lucha con Judá, cuyo rey había solicitado la ayuda del monarca asirio debido a la presión de sus vecinos. Tiglatpileser III llegó hasta la frontera con Egipto para evitar la colaboración del faraón, tomando toda la zona de Gaza en 732 a.C. Esta intachable hoja de servicios sólo tiene un punto oscuro: la derrota frente a las tropas del país de Urartu. Bien es cierto que Tiglatpileser III llegó a sitiar la capital, Turushpa, pero la invasión fue rápidamente repelida y el asirio no insistió en sus fines conquistadores.
Resulta interesante mencionar el cambio administrativo experimentado en la época de Tiglatpileser III ya que hasta ese momento los reinos conquistados seguían manteniendo su independencia a cambio del pago de los tributos correspondientes. Pero con Tiglatpileser III el territorio era conquistado "de facto" y las zonas ocupadas eran divididas en provincias, en las cuales se establecía una guarnición. Asiria conseguía de esa manera un Imperio en toda regla, uniéndose a Babilonia al hacerse reconocer como rey y aparecer en la lista real babilónica. Al tiempo, con esta reforma administrativa conseguía suprimir el poder de la alta nobleza. Cuando Tiglatpileser III fallecía en el año 727 a.C. todo el creciente fértil estaba unificado bajo su mando.

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