Hammurabi

Retrato de Hammurabi
Nacionalidad: Babilonia

Rey 1792 a.C. - 1750 a.C.



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Comentario

En 1792 a.C. Hammurabi sube al trono de Babilonia y se convierte en una de las figuras más relevantes de la Historia Antigua al transformar un modesto reino de unos 50 kilómetros de radio en un amplio imperio que abarcaba incluso territorios fuera de Mesopotamia. Sucesor de su padre, Sin-muballit, Hammurabi aprovecha el momento de decadencia de Asiria para intervenir en la política internacional de la época. Su primer rival será Rim-Sim de Larsa al que paulatinamente el babilonio va arrebatando territorios (Isin, Uruk,...). Tardará unos 30 años en tomar la ciudad de Larsa desde donde empezarán a caer los reyezuelos vecinos. Eshnunna será la siguiente ciudad en tomar para vencer definitivamente a Zinri-Lim de Mari en 1759 a.C. El Imperio de Hammurabi se extiende así desde el Golfo Pérsico hasta las montañas del norte, abarcando los territorios de Súmer, Akkad y Elam. Una vez conseguida la estabilidad de las fronteras, el objetivo de Hammurabi será integrar a los diferentes pueblos en una estructura nacional, poniendo en marcha una unidad lingüística, administrativa, jurídica y cultural, fruto de la cual es el famoso Código de Hammurabi, basado en la llamada Ley del Talión que identifica el castigo con el daño causado, aunque existen diferencias de carácter social a la hora de aplicar dichos castigos como podemos apreciar en este extracto: "Si un noble pierde un ojo al ser atendido por un médico, se le cortarán ambas manos a éste. Si un hombre libre pierde un ojo al ser tratado por un médico, éste deberá pagarle seis monedas de oro. Si un esclavo pierde un ojo al ser tratado por un médico, éste deberá pagarle a su dueño tres monedas de oro. Si un hombre tomó prestado y no tiene para devolver, podrá entregar a su esposa hasta tres años. Si un hombre comete robo y es prendido recibirá la muerte. Si un hijo golpea a su padre, se le amputará la mano. Si rompe el hueso de otro hombre, se le romperá su hueso".
La situación económica en esta época parece bastante favorable, percibiendo el Estado un elevado número de ingresos. Los campesinos debían hacer frente a las cargas del arrendamiento de sus tierras, a veces hasta la mitad de la cosecha, y a los gastos de mantenimiento personal como la alimentación. La población consumía habitualmente cereales, productos lácteos, cerveza y dátiles, siendo la carne un lujo consumido sólo en las fiestas. Conocemos también los intereses aplicados a los préstamos en aquellos momentos: 33´3 % para los préstamos expresados en cebada y 20 % para los expresados en dinero.

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