Arias Montano, Benito

Real Monasterio de San Lorenzo (San Lorenzo de El Escorial, Madrid). Biblioteca
Nacionalidad: España
Fregenal de la Sierra, Badajoz 1527 - Sevilla 1598
Humanista



Galería de obras


Comentario

Algunos estudiosos apuntan que descendía de una familia de conversos, aunque no existen pruebas. Su padre trabajaba como notario al servicio de la Inquisición, pero sus ingresos resultaban escasos. Antes de cumplir los veinte años se trasladó a Sevilla para estudiar y luego ingresó en la Universidad de Alcalá de Henares, donde cursó filología bíblica. Destacó por su capacidad para interpretar la Biblia y por su dominio de las lenguas orientales. A comienzos de la década de los sesenta ingresó en la Orden de Santiago y dos años después se trasladó con Pérez de Ayala a Trento. A su regreso a España realiza "Comentario a Doce Profetas". Actuó como consejero de Felipe II cuando éste recibió de Christopher Plantin la propuesta de editar una nueva Políglota. Arias se sintió entusiasmado con el proyecto, por lo que el monarca no dudó en aceptar y confiar en él para que actuara como supervisor. Se trasladó en varias ocasiones a Amberes, donde trabajaba el equipo de Plantin, con la misión de revisar las pruebas y redactar algunos prólogos. Arias Montano se convirtió en el director de esta edición y se entrevistó en Roma con el Papa para que diera luz verde. En 1572, la Políglota se imprimió en ocho volúmenes y Montano regresó a los Países Bajos, donde permaneció tres años más. En Amberes mantuvo una estrecha amistad con Plantin y entró a formar parte de un círculo de intelectuales y científicos de la talla de Gerhard Kremer Mercator, Abraham Ortelius, Gemma Frisius, Charles de l'Escluse y Rembert Dodoens. Con L'Escluse y Ortelius desarrolló una gran amistad y realizó valiosos intercambios de información. En este tiempo, adquirió material de toda índole (libros, mapas, instrumentos astronómicos..) que mandó a sus amistades en España, entre las que se encontraba Juan de Ovando. Al regresar a su país natal se encargó de la Biblioteca Real del El Escorial. Realizó algunos cambios que afectaron a la división del fondo por lenguas y reordenó los ejemplares en setenta y cuatro materias. Gracias al intercambio de ideas con otros autores su aportación a la comunidad científica fue esencial. Esa fluidez en la comunicación resultaba admirable, especialmente en una época en que predominaba el aislamiento, y fue de gran utilidad para la Ciencia. A modo de puente de unión entre los Países Bajos y España, fomentó las relaciones entre un grupo de científicos sevillanos, al frente del cual estaban Simón de Tovar y Francisco Sánchez de Oropesa, con otros autores naturales de los Países Bajos.
Dos años después de que se publicara la Políglota, León de Castro, un profesor de la Universidad de Salamanca, denunció esta publicación a la Inquisición. Este organismo realizó un exhaustivo examen para fallar en 1580 que a pesar de no estar de todo de acuerdo con su contenido, admitía su difusión. Aunque este capítulo no benefició a Arias Montano, éste contó con el apoyo del rey. Acabó sus días en Sevilla, donde siguió desarrollando una intensa labor intelectual. Entre sus obras cabe citar: "Rhetoricorum libri IV"; "Monumenta humanae salutis", "Hymni et saecula", etc... Uno de sus últimos proyectos fue la creación de una Biblia relacionada con las ciencias de la naturaleza, pero sólo escribió una primera parte que se conocería como "Naturae Historia". Transcurridos ocho años desde su muerte, el Indice prohibió la circulación de sus obras. Estas no se volverían a consultarse hasta finales del siglo XVII.

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