Rosso Fiorentino. Giovanni Battista di Iacopo de Rossi

Retrato de Rosso Fiorentino. Giovanni Battista di Iacopo de Rossi
Nacionalidad: Italia
Florencia 1495 - Fontainebleau 1540
Pintor



Galería de obras


Comentario

Giovanni Battista di Iacopo de Rossi, que su nombre de pila, inicia su educación en Florencia. Durante sus años de aprendizaje no llegó a integrarse en ninguna de las corrientes dominantes, aunque sí se hizo eco de la obra de Andrea del Sarto, con quien trabajó un tiempo. Con veintidós años se establece de forma independiente en Florencia, donde permanece hasta 1523. A esta época pertenece La Asunción de la Virgen, realizada para completar el ciclo iniciado por Andrea del Sarto para el claustro de Annunziata. Tanto en esta obra como en Los Esqueletos se aprecia la influencia de Durero. A estos años también pertenece La Virgen con cuatro santos que se conserva en la Galería de los Uffizi y El descendimiento de la cruz, una de sus creaciones maestras de juventud. En ellas los personajes adoptan escorzos que evidencian el carácter inestable del pintor. En esta fecha se instala en Roma, pero cuando en 1527 con el saco de Roma marcha a Sansepolcro, Arezzo y más tarde a Venecia, donde entra en contacto con Pietro Aretino. A los treinta y cinco años marcha definitivamente a Francia, al ser llamado por Francisco I. De su etapa romana queda el retablo Dei de Santo Spirito, Los desposorios de la Virgen y el Moisés y las hijas de Jetró, en esta última obra se reflejan ciertas repercusiones de Miguel Angel, aunque le supera en el manierismo de las figuras. Rosso aprovechó su estancia en Roma para analizar la obra de Rafael y Miguel Angel. En el periodo posterior, mientras recorrió Italia realizó una Deposición de la Cruz en Città di Castello. De su estancia en Francia queda el pabellón de Pombona, donde contó con la colaboración de Primaticcio, y la galería de Francisco I, cuya decoración consta de doce frescos. Este legado le valió el nombramiento de primer pintor de cámara. En Francia recibió el apodo de maestro Roux y se convirtió en el creador de la Escuela de Fontainebleau. El monarca galo empleó sus servicios para decorara todas las construcciones reales, por lo que Rosso requirió los servicios de otros pintores como Luca Penni y Giulio Romano. En este tiempo dio vida a un prolífico taller donde coincidieron pintores, tallistas y estucadores que con su trabajo dieron lugar a un estilo. Primaticcio fue su sucesor. Este contó con la colaboración de Nicoló dell'Abate.

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